La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que prohíbe el financiamiento monetario al Tesoro y limita la emisión. La iniciativa busca atacar la causa de la brecha cambiaria y recuperar el crédito productivo.
La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa, que modifica la arquitectura institucional del organismo, prohíbe el financiamiento monetario al Tesoro y establece como mandato único la estabilidad monetaria.
Según el texto, la reforma elimina los adelantos transitorios y las transferencias de utilidades no realizadas al Tesoro. También elimina la multiplicidad de objetivos del BCRA para centrarlo en preservar el valor de la moneda. Además, limita la emisión secundaria para el pago de intereses de los pasivos del organismo.
El proyecto fue impulsado por el diputado nacional de La Libertad Avanza, autor de la nota de opinión en la que se basa esta información. En su artículo, el legislador sostiene que la reforma ataca la causa estructural de la brecha cambiaria, que atribuye a la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal.
El diputado señaló que el cepo cambiario y los tipos de cambio diferenciales generan una ‘doble imposición’ para el sector agropecuario: el productor vende sus granos a un dólar oficial retrasado, mientras que los insumos se pagan a valores financieros o de mercado libre. Según el legislador, esta distorsión afecta la relación insumo-producto y castiga la inversión.
El autor también mencionó que desde el inicio de la administración actual el BCRA no otorgó nuevos financiamientos al Tesoro. De haberlo hecho bajo las reglas anteriores, el Tesoro podría haber solicitado adelantos transitorios por aproximadamente 36,6 billones de pesos, una suma que supera el 80% de la base monetaria actual.
Como ejemplos regionales, el diputado citó los casos de Perú y Chile, donde las reformas de independencia de sus bancos centrales permitieron reducir la inflación a niveles de un dígito y aumentar el crédito al sector privado.
El proyecto no incluye una cláusula que prohíba taxativamente los cepos o los tipos de cambio diferenciales. El autor reconoció esa limitación, pero sostuvo que al eliminar la emisión para el déficit, el cepo se vuelve una herramienta obsoleta.
El legislador concluyó que la reforma representa un paso hacia la igualdad de condiciones económicas para el sector agropecuario, ya que permitiría que cada dólar generado por la producción valga lo mismo que en otras actividades.
