El cohousing, un modelo autogestionado y colaborativo de vivienda para personas mayores, crece en varios países como alternativa para compartir espacios comunes sin perder independencia. En Argentina, la experiencia pionera data de 1970.
El cohousing senior es un modelo de vivienda autogestionado y colaborativo, generalmente organizado como cooperativa, que permite a personas mayores compartir espacios comunes y actividades diarias, manteniendo la independencia de un departamento privado. Según María Luisa Delgado Losada, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid y autora de un estudio publicado en Frontiers in Public Health, el cohousing actúa como un «gimnasio mental» al fomentar la autogestión y la toma de decisiones colectivas.
El modelo tiene su origen en Dinamarca a mediados de los años 70. Luego se extendió por Europa y América del Norte, impulsado por el arquitecto Charles Durrett, quien popularizó el término en Estados Unidos. Actualmente, hay experiencias en Canadá, Israel y Uruguay, entre otros países. En España, el número de cohousing se duplicó entre 2018 y 2022, según el Cohousing Finder Spain.
En Argentina, el fenómeno es incipiente. La experiencia pionera es Vidalinda, en el barrio porteño de Belgrano, inaugurada en 1970. Se trata de una mutual que ofrece 105 departamentos y espacios comunes para personas mayores. Según Vera Feldman, coordinadora institucional de Vidalinda, los residentes compran el derecho de uso de por vida y no hay títulos de propiedad individuales.
Un caso reciente en Uruguay es el cohousing Carpe Diem, en las afueras de Montevideo, que comenzará a construir en 2027. El proyecto, organizado como cooperativa, prevé una casa común y 38 chalets individuales o para parejas. El costo de las unidades individuales será de entre 90 y 100 mil dólares, según explicó Luis Sancho, secretario del cohousing.
En España, el cohousing intergeneracional Axuntase, en Asturias, fue fundado por cinco amigas y abrió sus puertas en 2025. Cuenta con 36 residencias y zonas comunes abiertas a la comunidad. La presidenta de la cooperativa, Mary Asua, señaló que el proyecto busca replicar la proporción poblacional de la región y asumir el reto de la dependencia.
La gerontóloga Silvia Gascón, directora del Centro de Envejecimiento Activo y Longevidad de la Universidad Isalud, citó datos del Indec que indican que a los 60 años, el 35% de las mujeres son viudas, frente al 10% de los varones. A los 75 años, el 60% de las mujeres son viudas y el 38% vive en hogares unipersonales. Gascón señaló que esta situación impulsa a muchas mujeres a buscar alternativas de convivencia entre pares.
El doctor Miguel Ángel Vázquez Vázquez, especialista en gerontología en Galicia y miembro de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), advirtió que el cohousing está pensado para personas autónomas o con dependencia leve, no para aquellas con dependencia moderada o grave.
