El club ucraniano negocia con Chelsea y Fulham para disputar sus partidos como local en Londres, a 12 años de su exilio.
Desde hace 12 años, el Shakhtar Donetsk no tiene estadio propio. En 2014, tras el conflicto en el este de Ucrania y la ocupación de Donetsk por fuerzas prorrusas, el club abandonó el Donbás Arena, inaugurado para la Eurocopa 2012. Desde entonces, actuó como local en distintas ciudades ucranianas y, tras la invasión rusa de 2022, trasladó sus partidos internacionales a otros países.
El entrenador Arda Turan confirmó que el equipo disputará sus compromisos de la Champions League en Londres. La dirigencia evalúa dos estadios: Stamford Bridge, del Chelsea, y Craven Cottage, del Fulham. Según información oficial, Stamford Bridge es el principal candidato por su capacidad, cercana a los 40.000 espectadores, frente a los 25.000 de Craven Cottage. Brentford también participó en las conversaciones, pero su estadio fue descartado por menor capacidad.
En declaraciones tras un amistoso contra Bursaspor, Turan afirmó: “Parece que jugaremos nuestros partidos europeos en Londres por ahora. Realmente queríamos venir a Turquía, pero las condiciones de la UEFA nos generan mucha presión. De todos modos, jugar ante las tribunas en Bursa, Göztepe o Eskişehir siempre fue magnífico. También esperamos a todos en Londres”.
El director ejecutivo del club, Serhiy Palkin, explicó en una entrevista con la BBC que los viajes desde Kiev insumían dos días hasta el destino de cada partido. “Cuando llegás, ya estás en desventaja respecto al rival, tanto física como mentalmente”, sostuvo.
Palkin también señaló que, pese al desarraigo, el club preservó su identidad: “Perdimos nuestra casa, pero no perdimos nuestra identidad. Seguimos nuestros procedimientos, seguimos nuestro modelo y el proyecto que estamos construyendo”. Además, destacó el valor simbólico de cada presentación internacional para los ucranianos en el exterior: “Es muy importante porque les damos una señal de esperanza a nuestra gente, para que entienda que seguimos vivos, que el fútbol ucraniano sigue vivo y que todavía podemos competir en el máximo nivel”.
La elección del estadio aún no fue oficializada. Ni Chelsea ni Fulham disputarán competencias europeas esta temporada, por lo que ambos escenarios estarán disponibles para las fechas de la Champions. El alquiler de las instalaciones generará un ingreso económico para los clubes propietarios.
