La prohibición de banderas alusivas a Malvinas en el Mundial dispuesta por el Gobierno derivó en una cobertura global del reclamo de soberanía, que se intensificó tras el triunfo argentino y el despliegue de una bandera por parte de los jugadores.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunció que los hinchas argentinos no podrían ingresar al estadio con banderas de Malvinas durante la semifinal del Mundial contra Inglaterra. La medida, justificada por la funcionaria como un intento de que «el festejo sea en paz», generó una reacción inversa.
Argentina ganó 2-1 y, durante los festejos, los jugadores Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi desplegaron una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas». El Gobierno no anticipó esa acción.
Según un relevamiento de Adhoc, en los cinco días posteriores la conversación sobre Malvinas superó las dos millones de menciones. El día del partido, las menciones a las islas duplicaron a las registradas el 2 de abril. «Malvinas» se mencionó diez veces más que «Falklands». En las últimas 48 horas, las menciones que vincularon al presidente Javier Milei con Malvinas acumularon un 66,7% de negatividad.
Google Trends registró un aumento en las búsquedas de letras de canciones de cancha dedicadas a las islas.
El Reino Unido solicitó formalmente a la FIFA que investigue el episodio. El ministro británico de Ciencia, Peter Kyle, calificó el gesto de «totalmente inapropiado» y sostuvo que la política debe mantenerse al margen del fútbol. La vocera de Downing Street afirmó que el Mundial «podía no ser de Inglaterra, pero que las islas, sin duda, sí lo eran» y reafirmó la posición británica sobre la autodeterminación de los isleños.
El presidente Milei declaró que se estaba «cada vez más cerca de la recuperación de las Islas».
Encuestas de los últimos años indican que más del 80% de la población argentina apoya el reclamo de soberanía sobre Malvinas. En el Reino Unido, una encuesta de la organización More in Common (mayo de 2025) reveló que el 9% de los jóvenes británicos de entre 18 y 24 años considera «muy importante» que las islas sigan bajo control británico, frente al 29% del total de la población. El 56% de los británicos apoyaría una respuesta militar ante un intento argentino de recuperar las islas.
