La interna en La Libertad Avanza escaló tras la fallida sesión del jueves. La vicepresidenta Victoria Villarruel y la senadora Patricia Bullrich protagonizaron un cruce público que, según fuentes cercanas a Villarruel, no tiene posibilidad de recomposición.
La interna en el seno de La Libertad Avanza sumó un capítulo de máxima tensión luego de la última sesión en el Senado. La disputa entre la titular del Senado y vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque libertario en la Cámara alta Patricia Bullrich expone una fractura institucional que, según allegados a Villarruel, no tiene retorno.
En la Cámara alta todavía hay ecos del conflicto desatado por el traspié del oficialismo en la sesión del jueves. La falta de votos obligó a Bullrich a postergar hasta el 6 de agosto el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa encontró resistencia en la oposición dialoguista, inflexible ante el capítulo que habilita la venta de tierras a capitales extranjeros, y también de la titular del Senado, que horas previas le había avisado a la exministra por WhatsApp la inconveniencia del debate.
Con las cartas sobre la mesa y a más de 24 horas del escándalo, cerca de la vicepresidenta afirmaron a PERFIL que están dadas las condiciones para que el vínculo no tenga una recomposición. “Con una persona que ventila así un chat privado y se pone a atacar con verborragia en redes sociales, imprudente actitud la de la senadora… no corresponde ese trato que tuvo hacia la vice”, describieron.
Para el villarruelismo, la actitud de Bullrich, quien en sus redes sociales pidió que Villarruel renuncie, tiene motivos concretos. Plantearon que con el golpe que recibió La Libertad Avanza por la sesión fallida, ella debía dar un mensaje contundente “a sus jefes en la Casa Rosada, que enviaron sus emisarios para que la controlen de cerca en el recinto”.
La referencia está dirigida a Ignacio Devitt, el vicejefe de Gabinete, quien estuvo en la jornada parlamentaria transitando palcos y hablando con senadores. En la práctica, es el funcionario que hace el nexo entre Nación y el Parlamento desde que Manuel Adorni reemplazó a Guillermo Francos. No obstante, pese a llegar con el ex vocero presidencial, se ganó la confianza de la secretaria general Karina Milei, de Santilli y Santiago Caputo. “Es una persona que escucha y resuelve”, resumieron en el oficialismo para describir su rol en el esquema que lo tiene en una posición clave.
Del lado de Bullrich hay silencio y no se prevén nuevas expresiones. Consideró que ya dijo todo lo que tenía para decir con ese posteo en X en el que, sin nombrarla, aludió al accionar de la autoridad de la Cámara alta. “Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado”, lanzó una vez que concluyó la sesión.
Ni bien vio el posteo, Villarruel no se quedó callada y recogió el guante. Aunque eligió defenderse atacando el método del bullrichismo desde su cuenta de X. Al ser acusada por una usuaria de filtrar las capturas de la discusión, la vice se desmarcó con una fuerte chicana hacia las formas de la “vieja política”: “Yo no filtro conversaciones privadas. Menos las pongo en grupos de chats o llamo a periodistas para hacer notas. Esos son métodos usuales de la casta”.
De esa conversación, trascendió que Villarruel le manifestó a la senadora su descontento con el proyecto y la inconveniencia de sesionar en un clima mundialista, tras la victoria de la Selección Argentina contra Inglaterra. Con motivo del partido, la funcionaria, hija de un ex combatiente, tomó la causa Islas Malvinas para remarcar diferencias con la cúpula del oficialismo, que trató de exponer que el cotejo por las semifinales del Mundial “solo fue un encuentro de fútbol”.
“Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, fueron las palabras de la titular del Senado el martes.
En Casa Rosada no hubo respuesta porque no quisieron que Villarruel suba al ring y tenga más exposición. No obstante, el canciller Pablo Quirno compartió en X un tramo de la entrevista al excombatiente Julio Vázquez en el que reconoce “el trabajo de Javier Milei y Pablo Quirno para con la soberanía de las islas”.
