Diana Toro Díaz, de 44 años, fue detenida en el aeropuerto de Montreal por intentar ingresar con documentos falsos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos la vincula con el lavado de dinero del Cártel de Sinaloa.
Diana Toro Díaz, de nacionalidad colombiana y 44 años, fue detenida en el aeropuerto internacional Montréal-Trudeau al intentar ingresar a Canadá con documentos falsos, según informaron fuentes oficiales. La detención ocurrió entre finales de abril y principios de mayo de 2026.
La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá realizó la captura tras una alerta del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que mantenía a Toro Díaz en su lista de personas buscadas por narcotráfico y lavado de dinero.
De acuerdo con registros de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Toro Díaz era investigada desde 2010 como operadora financiera del Cártel de Sinaloa, organización liderada por Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.
La OFAC la identifica como parte de la red financiera de su esposo, Alejandro Flores Cacho, a quien el Departamento del Tesoro describe como “un piloto que controla una red multinacional de transporte de drogas” en coordinación con los líderes del cártel.
Según la OFAC, Toro Díaz administraba, junto con el hermano de su esposo, Javier Flores Cacho, diversas empresas fachada en Baja California, la Ciudad de México, el Estado de México y Cuernavaca. Esos negocios incluían un restaurante, un rancho ganadero, una empresa agrícola, una fábrica, un club de gestión deportiva, una empresa de electrónicos y una tienda de artículos de oficina.
Entre las compañías señaladas figuran Mantenimiento, Aeronáutica, Transporte y Servicios Aéreos SA de CV; Capacitación Aeronáutica Profesional SC, identificada como escuela de vuelo en Cuernavaca; y Aero Express Intercontinental SA de CV, empresa de carga aérea con sede en la Ciudad de México.
En octubre de 2010, la OFAC incluyó a Toro Díaz en su lista de personas sancionadas bajo la Ley Kingpin, legislación federal estadounidense que permite congelar activos y bloquear operaciones financieras de organizaciones del narcotráfico. Esa designación alcanzó también a Flores Cacho, a 12 empresas y a otros 16 miembros de su red en México y Colombia.
El primer registro de Toro Díaz ante las autoridades data de 2006, cuando fue encarcelada en México tras el decomiso de 5.5 toneladas de cocaína en el aeropuerto de Ciudad del Carmen. En 2007 recuperó la libertad después de que no se acreditaron pruebas suficientes en su contra.
Alejandro Flores Cacho construyó una red de pilotos dedicada al traslado de cargamentos de droga y dinero desde Sudamérica hacia México y Estados Unidos desde la década de los 2000. En 2008, un tribunal federal en Houston lo acusó formalmente por narcotráfico y lavado de dinero, y desde entonces permanece prófugo.
Toro Díaz vivió durante años en Montreal bajo una identidad falsa. Sus hijos asistían a un colegio privado de alto perfil y la familia residía en una zona acomodada frecuentada por familias latinoamericanas, según reportaron medios canadienses.
Tras la captura, las autoridades canadienses trasladaron a Toro Díaz al Centro de Detención de Inmigrantes de Laval, donde permanece bajo custodia mientras la Junta de Inmigración y Refugiados define su situación migratoria. No se han confirmado fechas para las audiencias ni si enfrentará cargos adicionales en territorio canadiense.
La Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá analiza si Toro Díaz será extraditada a Estados Unidos, país que la investiga por su presunta participación en redes de narcotráfico y lavado de dinero. De autorizarse el proceso, la mujer enfrentaría procedimientos relacionados con las sanciones impuestas bajo la Ley Kingpin.
El gobierno canadiense no ha emitido un pronunciamiento oficial con más detalles sobre el arresto. Alejandro Flores Cacho y varios de sus presuntos colaboradores continúan prófugos.
