El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 abrió una consulta pública para regular las bebidas energéticas y prohibir su venta a menores de 16 años, según anunció el ministro Pablo Bustinduy.
Madrid, 4 jun (EFE).- El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha lanzado a consulta pública el anteproyecto de ley para regular las bebidas energéticas y prohibir su venta a menores de 16 años. El ministro Pablo Bustinduy afirmó que el objetivo es que la norma ‘se convierta en ley cuanto antes’.
Durante su intervención en el acto por el 25 Aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Bustinduy explicó que el trámite inició este jueves y busca limitar los riesgos que el consumo de estas bebidas puede provocar a niños, niñas y adolescentes. La iniciativa se alinea con normativas vigentes en otros países europeos y algunas comunidades autónomas.
El ministro señaló que la consulta pública permitirá que ciudadanía y colectivos afectados realicen aportaciones sobre la futura norma, que regulará el acceso de menores de edad a bebidas con alto contenido en cafeína y su publicidad. ‘Vamos a insistir las veces que haga falta hasta que esto sea ley’, declaró.
Según la encuesta ESTUDES del Ministerio de Sanidad, casi el 40% de los adolescentes consume bebidas energéticas y un 15% las mezcla con alcohol, práctica que multiplica los riesgos para la salud.
La propuesta de Consumo prevé prohibir la venta a menores de 16 años, y extender la prohibición hasta los 18 años para aquellas bebidas que contengan más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. Esta regulación complementará el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, que ya prohíbe la venta de bebidas energéticas en centros escolares.
La medida se sustenta en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la AESAN, que advierten que el consumo excesivo de cafeína puede provocar alteración del sueño, efectos psicológicos, alteración del comportamiento o trastornos cardiovasculares. También se ha asociado a sobredosis de cafeína, hipertensión, pérdida de masa ósea y osteoporosis.
Iniciativas similares se han adoptado en países como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría o Lituania, así como en comunidades autónomas como Galicia y Asturias. Bustinduy sostuvo que la medida cuenta con ‘amplio apoyo social’, citando un barómetro de la AESAN según el cual nueve de cada diez personas en España está de acuerdo con la prohibición.
