La propiedad, ubicada en Flores, fue desalojada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En 2023, un derrumbe en otra vivienda tomada en la zona causó tres muertes.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recuperó una vivienda en el barrio de Flores que había sido tomada durante la pandemia de COVID-19. Se trata de la propiedad número 800 recuperada por el Ejecutivo porteño, según datos oficiales.
La casa, ubicada en Bahía Blanca y Bacacay, funcionó durante décadas como hotel-pensión. Patricia Castro, propietaria junto a su madre, relató que la vivienda fue alquilada a una familia de origen boliviano en 2018. Tras el fallecimiento de su padre, los inquilinos dejaron de pagar el alquiler, subalquilaron las habitaciones y transformaron el lugar en un taller textil, depósito y cocina para venta ambulante.
En abril de 2023, el derrumbe de una vivienda tomada sobre Avenida Rivadavia al 8700, en el mismo barrio, provocó la muerte de tres personas, entre ellas una nena de 12 años. En esa propiedad vivían 30 familias, más de cien personas, y se habían realizado construcciones precarias. Ante el riesgo de una tragedia similar, Patricia afirmó que comenzó a pagar un seguro y continuó abonando el impuesto inmobiliario.
Patricia declaró que “había perdido las esperanzas” de recuperar la propiedad, pero al ver los operativos del gobierno porteño se acercó a los funcionarios. “En la Justicia la causa estaba como frenada, permanentemente con apelaciones”, relató. Finalmente, un funcionario la escuchó y ayer fue contactada para el desalojo.
En la vivienda había 12 personas, cuatro de ellas menores de edad, pertenecientes a cuatro familias de origen boliviano. Desde el gobierno porteño informaron que fueron censados por la Red de Atención, un programa de asistencia del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. Una mujer fue trasladada a un hotel, el resto se mudó a casas de familiares, y dos personas recibirán apoyo económico. Las familias trabajaban con textiles; antes de irse intentaron desarmar cinco máquinas de coser. La propiedad fue clausurada por la Guardia de Auxilio debido a riesgo de derrumbe.
En el último mes, en tres operativos se detectaron talleres textiles clandestinos. En uno de ellos, sobre calle Barzana en Parque Chas, se encontraron 17 menores trabajando.
