El presidente Javier Milei enfrenta conflictos entre sus principales colaboradores. La disputa involucra a su hermana Karina Milei, el asesor Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El presidente Javier Milei enfrenta una disputa interna entre sus principales colaboradores. Los conflictos involucran a su hermana Karina Milei, el asesor Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, según fuentes del Gobierno.
La tensión se intensificó a partir de mensajes en la red social X atribuidos a Santiago Caputo, en los que se señalaba que la cuenta @PeriodistaRufus era controlada por Martín Menem. En esa cuenta se habrían realizado críticas a la gestión económica y a funcionarios como Patricia Bullrich, Sandra Pettovello y el ministro de Economía, Luis Caputo. Martín Menem negó ser el dueño de esa cuenta.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, es la jefa política del Gobierno, mientras que Santiago Caputo es asesor presidencial y fue calificado por Milei como “verdadero arquitecto” de su triunfo electoral. La disputa tiene como uno de los ejes el control de áreas políticas, aunque la economía es un ámbito exclusivo del Presidente y del ministro Luis Caputo.
Guillermo Francos, exjefe de Gabinete, habría sido apartado del cargo luego de recordar públicamente que Santiago Caputo carece de firma administrativa en el Gobierno, pese a su influencia en varias dependencias. Versiones oficiales indican que el Presidente le reprochó a Francos haber difundido esa información.
Por otro lado, el presidente Javier Milei defendió públicamente al economista José Luis Espert, investigado en Argentina por presunto lavado de dinero y estafas vinculadas a Federico “Fred” Machado, quien se declaró culpable ante la Justicia de Estados Unidos. Milei insultó al “95 por ciento del periodismo” por informar sobre la cercanía entre Espert y Machado. Espert cobró 200.000 dólares de Machado y viajó al menos 35 veces en aviones del acusado, según constató la Justicia argentina.
La oposición política se encuentra fragmentada. El peronismo carece de liderazgo unificado, el PRO de Mauricio Macri coincide con las políticas fundamentales del Gobierno, y el radicalismo de Mendoza y Córdoba se muestra cercano a la administración de Milei.
