El reconocido actor y ex dirigente gremial falleció a los 81 años. Su vida estuvo marcada por una destacada carrera artística y una activa participación en la vida política y sindical del país.
El fallecimiento de Luis Brandoni pone nuevamente en foco una trayectoria atravesada tanto por la actuación como por la participación en la vida pública. Su carrera incluyó una extensa militancia gremial, persecuciones durante los años setenta y una constante exposición pública que lo convirtió en una figura cultural reconocida.
Uno de los episodios más citados de su vida gremial ocurrió el 28 de mayo de 1974, cuando, como secretario general de la Asociación Argentina de Actores, participó de una reunión en la Casa Rosada con el entonces presidente Juan Domingo Perón. Allí planteó la necesidad de una decisión «trascendente» para la cultura nacional, en un contexto de debate sobre el futuro de la televisión. Aquella intervención fue luego interpretada como una toma de posición política en su rol gremial.
Tras la muerte de Perón, la estatización de los canales de televisión derivó en acusaciones cruzadas. El empresario Alejandro Romay lo señaló como partícipe de la toma de emisoras, una versión que Brandoni desmintió y llevó a la Justicia. Esta situación afectó su relación con las cámaras empresariales de la TV durante un tiempo.
La violencia política de la década del setenta lo alcanzó directamente. Fue amenazado de muerte por la Triple A y, durante la última dictadura militar, fue incluido en listas negras. Incluso sufrió un secuestro junto a su entonces esposa, la actriz Marta Bianchi, a manos de un grupo parapolicial.
Con el regreso de la democracia, su militancia se desarrolló dentro de la Unión Cívica Radical. Fue asesor cultural cercano al presidente Raúl Alfonsín y, en 1997, llegó al Congreso de la Nación como diputado nacional. Una década más tarde, fue candidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires acompañando a Ricardo Alfonsín.
En 2017 renunció como afiliado al gremio de actores que había encabezado. En años recientes, mantuvo una activa exposición pública, participando en movilizaciones políticas y siendo una voz crítica frecuente en medios de comunicación. Desde el radicalismo, apoyó primero a la alianza Cambiemos y luego a Juntos por el Cambio.
Su cercanía con figuras como Mauricio Macri alimentó debates sobre su posicionamiento, aunque él siempre rechazó etiquetas partidarias específicas, manteniendo su afiliación formal a la UCR. También utilizó redes sociales para incentivar la participación ciudadana y se sumó a debates públicos durante la pandemia.
Paralelamente a su actividad política, nunca abandonó su pasión por la actuación, participando en cine, teatro y televisión hasta sus últimos años, donde también era convocado frecuentemente por programas políticos por sus opiniones.
