Caso Epstein: repugnante y obscena promiscuidad

Dirigentes políticos del más alto rango, empresarios poderosos, integrantes de la realeza, jeques, actores, periodistas, científicos y ciudadanos ignotos para el gran público están asistiendo hoy a la confirmación de una máxima no escrita pero irrefutable: el poder mal ejercido, cuando todo vale y no se respeta ni el más mínimo límite, ni ético ni moral, no puede ser ocultado para siempre. La omertá flaquea, se rompe el paraguas protector y salen a la luz hechos escandalosos y aberrantes capaces de provocar terremotos tan impredecibles como irrefrenables.

Lo sabe bien el expríncipe Andrés, hermano del actual rey británico Carlos III. Fue detenido por unas horas el 19 de febrero sospechado de falta grave en el ejercicio de un cargo público a partir de sus estrechos vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, quien se suicidó en una cárcel de Nueva York en 2019. Se trata de un megaescándalo de imprevisibles derivaciones.

Epstein había sido condenado en 2008, pero recuperó la libertad al poco tiempo, en 2009. Fue acusado de reclutar chicas, incluso de 14 años, llevarlas a su casa y someterlas sexualmente. En 2019, fue acusado de tráfico de menores. Su obsceno derrotero, lejos de tapar sus canallescas actitudes y las de muchos de sus ocasionales amigos que disfrutaban de sus fiestas y de su poder, volvió a las primeras planas cuando en febrero de 2025 se habilitó la desclasificación de los denominados “Archivos Epstein”. Centenares de miles de páginas salieron entonces a la luz. El propio Trump aparece en ellas vinculado a Epstein, como también el expresidente Bill Clinton. Pero están muy lejos de ser los únicos.

Esos documentos albergan millones de imágenes, videos y mails. Entre muchos otros poderosos y famosos aparecen el empresario Elon Musk; el estratega político Steve Bannon; el científico Peter Attia; Boris Nikolic, entonces asesor científico de la Fundación Gates; los artistas Michael Jackson, Diana Ross, Mick Jagger, Kevin Spacey, el empresario Richard Branson y la exesposa del príncipe Andrés, Sarah Ferguson.

La aparición de esos y tantos otros personajes en imágenes y escritos no significa que en todos los casos estén acusados penalmente. De hecho, al ventilarse los delitos cometidos por Epstein, varios de ellos se vieron obligados a aclarar que solo lo conocían de algún encuentro casual, que se vinculaban con él vía mail por cuestiones banales o que incluso debieron padecer el acoso de Epstein para que participaran de sus reuniones privadas, con el fin claramente no declarado por el delincuente hoy fallecido de sacar provecho de sus contactos con lo más granado de las élites del mundo.

También es cierto que ahora que se saben muchos detalles de las aberraciones cometidas, ha quedado expuesta la cobertura que Epstein tuvo todos esos años de parte de no pocos de los mencionados en esos archivos, quienes seguramente conocían lo que hacía -ya sea personalmente o por medio de terceros-, pero callaban.

Tessa West, profesora de psicología social de la Universidad de Nueva York, tituló la situación de forma descarnada. Habló de “silencio colectivo”, de “inacción deliberada”. Sostuvo la especialista que, más allá de que los invitados por Epstein a compartir su mesa y sus fiestas no estuvieran involucrados en delitos, algunos debieron haber visto algo que les llamara la atención, alguna pista, pero “no hicieron nada al respecto, no dijeron nada, no lo instaron a dejar de hacerlo”.

Queda cuantiosa información por procesar en este ominoso caso en el que se mezclan poder, connivencia y la creencia de impunidad eterna. La Justicia tiene por delante un trabajo tan abrumador como indispensable.

Ciudadanos de numerosos países están viendo correrse el velo de una mentira tejida pacientemente, de una trampa muy bien urdida y de una aberrante protección de altísimo nivel que no parece dejar limpia ningún área de la vida tanto pública como privada.

Las hebras de la impunidad están empezando a deshacerse. Resta esperar las condenas para verificar si, como se declama pero muchas veces no se cumple, todos somos iguales ante la ley.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Diputados del Frente Renovador presentaron iniciativas sobre el sobreendeudamiento familiar

Legisladores del Frente Renovador expusieron proyectos en el Congreso, la Legislatura bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires para abordar el sobreendeudamiento que afecta a 20 millones de argentinos.

Juan Manuel Cerúndolo avanzó a los octavos de final del ATP 250 de Winston-Salem

Juan Manuel Cerúndolo derrotó a Dhakshineswar Suresh por 7-6 (10) y 6-3 en el ATP 250 de Winston-Salem y se clasificó a los octavos de final.

SUPARA advirtió sobre posible pérdida de empleos por desregulaciones

El sindicato aduanero SUPARA se manifestó en contra de las desregulaciones del Gobierno nacional, señalando riesgos de precarización laboral y pérdida de puestos de trabajo.

Mantecón Fumadó pidió ampliar su declaración por el caso de fentanilo contaminado

Gabriela Mantecón Fumadó, exdirectora del INAME, pidió ampliar su indagatoria en la causa por el fentanilo contaminado. Declarará este miércoles ante el juez Kreplak.