El CEO de Ryanair, Michael O’Leary, anticipó que las tarifas aéreas en Europa podrían aumentar entre 10% y 20% en los próximos 12 meses debido al encarecimiento del combustible. Las principales aerolíneas del mundo implementan ajustes de costos y revisan sus programaciones para compensar el impacto.
El encarecimiento del combustible para aviones condiciona las decisiones de las líneas aéreas a nivel global. Michael O’Leary, CEO de Ryanair, la principal aerolínea de bajo costo de Europa, afirmó que las tarifas aéreas podrían subir entre un 10% y un 20% en los próximos 12 meses. «Creo que vamos a ver el mayor aumento en las tarifas aéreas en la historia en Europa durante los próximos 12 meses», declaró O’Leary en una rueda de prensa.
Ryanair presentó sus resultados correspondientes al trimestre julio-septiembre, con una ganancia neta de 1.610 millones de euros, lo que representa un retroceso del 6% interanual. Los ingresos crecieron 4%, hasta los 5.700 millones de euros, y el tráfico de pasajeros aumentó 5%, hasta 64,5 millones. La compañía tiene cubierto el 80% de sus necesidades de combustible hasta marzo de 2027 a un precio aproximado de u$s67 por barril, pero para el ejercicio siguiente solo aseguró el 25% del abastecimiento a unos u$s95 por barril. Ryanair estima que su factura de combustible podría aumentar unos 2.000 millones de euros en el ejercicio fiscal 2028, equivalente a un incremento cercano al 33%.
O’Leary advirtió que «los precios del combustible para aviones permanecerán elevados hasta bien entrado 2027, salvo que haya una rápida resolución del conflicto en Medio Oriente». La empresa revisa sus gastos, con especial atención en negociaciones con aeropuertos, acuerdos laborales y productividad. Entre las medidas mencionadas figuran congelamientos salariales temporales, reducción de dotaciones de tripulantes de cabina por vuelo y mayor incorporación de inteligencia artificial para automatizar tareas administrativas y de soporte.
El grupo alemán Lufthansa presentó el 3 de noviembre sus resultados del tercer trimestre de 2026, con un resultado operativo ajustado de 1.407 millones de euros, un crecimiento del 6% respecto del mismo período del año anterior. Los ingresos aumentaron 9%, hasta los 12.200 millones de euros. Sin embargo, entre enero y septiembre, el resultado operativo ajustado cayó 20%, hasta los 1.178 millones de euros. La empresa elevó su estimación de gastos en combustible para todo 2026 hasta los 9.300 millones de euros, unos 600 millones más que lo previsto tres meses antes, y redujo el techo de su proyección de ganancias operativas ajustadas desde un rango de entre 1.700 y 2.200 millones de euros a otro de entre 1.700 y 2.000 millones.
El CEO de Lufthansa, Carsten Spohr, destacó que la compañía logró compensar el incremento de aproximadamente 500 millones de euros en los costos de combustible mediante mayores ingresos y disciplina de gastos. El grupo confirmó que mantendrá prácticamente sin crecimiento su capacidad de transporte durante 2026. En abril, Lufthansa anunció una aceleración de su programa de reorganización, que incluye la eliminación de capacidad de Lufthansa CityLine, el retiro anticipado de aviones menos eficientes y una reducción adicional de cinco aeronaves en las operaciones de corta y media distancia de su marca principal durante la temporada de invierno 2026/2027. La compañía tiene cubierto aproximadamente el 86% de sus necesidades de combustible para 2026 y más del 60% para 2027.
Air France-KLM anunció la aplicación de mayores recargos por combustible en los pasajes. En sus resultados del segundo trimestre de 2026 informó que el impacto del aumento del combustible representó 804 millones de euros adicionales respecto del mismo período del año anterior. Logró recuperar aproximadamente el 85% del sobrecosto mediante mayores ingresos. El beneficio operativo ajustado fue de 484 millones de euros, 251 millones menos que un año antes. Para todo 2026, estimó una factura de combustible de u$s8.900 millones, unos u$s2.000 millones más que en 2025. La compañía suspendió nuevas contrataciones de personal no operativo, redujo gastos discrecionales y modificó su programación de vuelos. Tiene cubierto el 67% de sus necesidades de combustible para 2026 y el 40% para 2027.
International Airlines Group (IAG), propietario de British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, informó en sus resultados del primer semestre de 2026 que el aumento del costo unitario del combustible fue del 12,5%. Las coberturas financieras generaron beneficios por 769 millones de euros durante esos seis meses. El grupo recuperó aproximadamente el 60% del incremento de sus costos de combustible mediante una combinación de mayores ingresos y medidas de ahorro. Tiene asegurado alrededor del 70% de sus necesidades para el resto de 2026 y el 40% para 2027.
En Estados Unidos, United Airlines advirtió que el encarecimiento del combustible podría extenderse durante todo 2027. Su CEO, Scott Kirby, señaló que alcanzar el objetivo de obtener márgenes antes de impuestos de dos dígitos dependerá de que disminuyan los costos energéticos o de que las compañías mantengan una política de tarifas más elevadas. La aerolínea recuperó mediante mayores ingresos solamente el 72% del incremento de sus costos de combustible durante el tercer trimestre. United revisará su capacidad vuelo por vuelo y mercado por mercado para definir la programación del próximo año. Delta Air Lines también planteó que las aerolíneas estadounidenses podrían necesitar moderar el crecimiento de sus vuelos durante 2027 para sostener las tarifas y proteger su rentabilidad.
Un análisis de la consultora ING Research estimó que el combustible podría representar cerca del 35% de los costos operativos de las aerolíneas durante 2026, frente al 27% registrado en 2025. La entidad proyecta que la presión continuará durante 2027, incluso si se moderan los precios del petróleo, debido a las restricciones en la capacidad de refinación y los bajos stocks de combustibles. El informe también señala que las aerolíneas europeas podrían experimentar nuevos aumentos de tarifas a medida que pierdan la protección financiera que otorgan los contratos de cobertura.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) redujo su previsión de ganancias netas para las aerolíneas mundiales en 2026 desde unos u$s41.000 millones hasta u$s23.000 millones, frente a los u$s45.000 millones obtenidos en 2025. El margen neto de la industria pasaría de 4,2% en 2025 a apenas 2% este año. IATA atribuye el deterioro principalmente a las perturbaciones provocadas por la guerra en Medio Oriente y al aumento del precio del combustible. La asociación calcula que el precio del jet fuel llegó a aumentar alrededor de 70% como consecuencia de la crisis. El gasto mundial de las aerolíneas en combustible podría alcanzar unos u$s350.000 millones durante 2026, frente a aproximadamente u$s252.000 millones en 2025.
