El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció la intención de Washington de excluir a Sudáfrica y Ruanda de la Ley de Crecimiento y Oportunidad en África (AGOA), según un comunicado difundido este lunes.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció este lunes la intención de Washington de excluir a Sudáfrica y Ruanda de la Ley de Crecimiento y Oportunidad en África (AGOA, por sus siglas en inglés).
La AGOA constituye un pilar fundamental de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y los países africanos, a los que permite exportar una amplia gama de productos hacia el país norteamericano sin pagar aranceles. Alrededor de 30 de los cerca de 50 países del continente africano se benefician, en teoría, de este acuerdo, renovado en septiembre por el Congreso estadounidense.
Sudáfrica, que figura entre sus principales beneficiarios, se encuentra en el punto de mira del gobierno de Donald Trump, que le reprocha una supuesta persecución contra los afrikáneres, descendientes de los colonos blancos europeos.
«Basándose en la revisión anual» del acuerdo, llevada a cabo en las últimas semanas, «el presidente Trump determinó que los gobiernos de Ruanda y Sudáfrica han incurrido en prácticas que no cumplen con los criterios de elegibilidad para la AGOA», declaró Greer en un comunicado.
En el caso de Pretoria, Washington objeta también las limitaciones al comercio y a las inversiones estadounidenses en el país, el nivel de corrupción, así como amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos y a sus intereses en materia de política exterior.
En diciembre de 2023 Sudáfrica presentó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) una denuncia formal contra Israel por presunta violación de la Convención sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza. Israel es uno de los principales aliados de Estados Unidos.
Respecto a Ruanda, el comunicado de la USTR menciona, entre las razones para dejarla afuera de la AGOA, falta efectiva de un Estado de derecho y de pluralismo político, así como violaciones de los derechos de los trabajadores y en general de los derechos humanos.
Las relaciones entre Estados Unidos y Ruanda se han tensado considerablemente en los últimos meses. Washington acusa a Kigali de seguir apoyando -tanto financiera como militarmente- al grupo armado congoleño M23, y de aprovechar la caótica situación que se vive en el este de su gran vecino, la República Democrática del Congo (RDC).
Por su parte, la Casa Blanca intenta cerrar un acuerdo de paz en la región para poner fin a un conflicto que dura ya más de 30 años y que ha dejado cientos de miles de muertos.
A principios de 2025, el M23 -que ya controlaba amplias zonas en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur- se apoderó de las importantes ciudades de Goma y Bukavu, tras una ofensiva especialmente mortífera.
