El periodista estadounidense Bob Woodward, una de las figuras centrales de la investigación del caso Watergate, publicará el 24 de noviembre el libro Secrets: A Reporter’s Memoirs, en el que revelará la identidad de fuentes confidenciales que lo ayudaron a obtener exclusivas a lo largo de su carrera.
El periodista estadounidense Bob Woodward, una de las figuras centrales de la investigación del caso Watergate, publicará un libro en el que revelará la identidad de fuentes confidenciales que lo ayudaron a obtener algunas de las exclusivas más importantes de su carrera. La obra, titulada Secrets: A Reporter’s Memoirs, tiene prevista su publicación para el próximo 24 de noviembre.
El corresponsal de Estados Unidos, Norman Powell, señaló en Ronda de Corresponsales, por +Perfil, que Woodward tomó la decisión porque muchas de las personas que le proporcionaron información ya fallecieron. Para reconstruir esas colaboraciones, el periodista recurrió a un archivo personal que reunió durante décadas, con notas, memorandos, transcripciones y otros documentos.
Un archivo para reconstruir décadas de periodismo
Woodward, de 83 años, mantuvo durante buena parte de su trayectoria una estricta reserva sobre la identidad de sus informantes. Según Powell, el periodista «protegió siempre con celo a numerosas fuentes confidenciales» que lo ayudaron a investigar a figuras presidenciales como Richard Nixon y George W. Bush.
Una de las fuentes más conocidas fue Garganta Profunda, el informante anónimo que aportó datos clave para las investigaciones sobre Watergate. Su identidad permaneció oculta durante tres décadas, hasta que el ex subdirector del FBI Mark Felt fue identificado públicamente en un artículo de la revista Vanity Fair en 2005, después de que su familia lo impulsara a revelar su papel.
El caso Watergate y el papel de The Washington Post
La investigación de Watergate fue realizada por Woodward y Carl Bernstein, periodistas de The Washington Post. El trabajo periodístico reconstruyó las conexiones entre el allanamiento de las oficinas del Comité Nacional Demócrata, en el complejo Watergate, y el gobierno de Nixon.
Durante el segmento, Jorge Elías recordó que el entonces editor del diario, Ben Bradlee, asignó la investigación a los dos periodistas después de que otros cronistas no encontraran inicialmente elementos que consideraran relevantes. La pesquisa se extendió durante dos años y terminó convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos del periodismo de investigación.
El escándalo desembocó en la renuncia de Nixon, en agosto de 1974. La historia también llegó al cine con Todos los hombres del presidente, película que retrata el trabajo de Woodward y Bernstein.
La publicación de las fuentes confidenciales
El nuevo libro permitirá conocer quiénes contribuyeron a algunas de las principales investigaciones de Woodward, a partir de los registros que el periodista conservó durante años. Powell resumió la decisión al señalar que el autor «ha decidido correr el velo y revelar quiénes le ayudaron a conseguir muchas de sus exclusivas y más trascendentales informaciones».
La publicación también vuelve a poner en discusión el papel de las fuentes confidenciales en el periodismo. En el caso de Watergate, la reserva sobre la identidad de los informantes fue una parte central de la investigación y se mantuvo incluso después de que el escándalo provocara una crisis política en Estados Unidos.
