Las emisiones netas de Brasil alcanzaron 1.410 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2025, un 9% menos que en 2024 y el nivel más bajo desde 2012, según el Observatorio del Clima. La disminución se atribuye principalmente a la reducción de la deforestación.
Brasil redujo un 9% sus emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2025, hasta 1.410 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, el menor nivel desde 2012, impulsado principalmente por la disminución de la deforestación, según datos divulgados el miércoles por el Observatorio del Clima.
El resultado representa una reducción respecto a los 1.489 millones de toneladas registradas en 2024 y sitúa al país cerca de cumplir su meta climática para 2025 de limitar las emisiones netas a 1.320 millones de toneladas, de acuerdo con la 14ª edición del Sistema de Estimaciones de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (SEEG).
Sin contabilizar la absorción de carbono por la vegetación secundaria y las áreas protegidas, las emisiones brutas brasileñas sumaron 2.060 millones de toneladas en 2025, un 6% menos que los 2.190 millones de toneladas del año anterior. Se trata del menor volumen bruto desde 2018.
La principal contribución a la reducción procedió del sector de cambio de uso de la tierra, vinculado sobre todo a la deforestación. Las emisiones brutas de este sector cayeron un 15%, de 957 a 814 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente. En términos netos, la reducción alcanzó el 48%, hasta 162 millones de toneladas, el menor valor de la serie histórica del SEEG.
«En los últimos cuatro años Brasil redujo en una cuarta parte sus emisiones brutas», destacó David Tsai, coordinador del SEEG e investigador del Instituto de Energía y Medio Ambiente (IEMA).
Los demás sectores registraron variaciones más moderadas. Las emisiones brutas de la agricultura y la ganadería disminuyeron un 0,1%, mientras que las del sector energético aumentaron un 1,2%, hasta 427 millones de toneladas. Las emisiones procedentes de los residuos crecieron un 3,6%, hasta 96 millones de toneladas.
Brasil quedó a 85 millones de toneladas de alcanzar su objetivo climático para 2025. Según Tsai, mantener la reducción de la deforestación será importante, pero el país también necesitará recortes en otros sectores para cumplir sus compromisos climáticos futuros. La meta establecida para 2030 prevé reducir las emisiones netas a un rango de entre 850 millones y 1.050 millones de toneladas de CO2 equivalente.
El Observatorio del Clima es una red brasileña de organizaciones de la sociedad civil creada en 2002 para promover políticas públicas de al cambio climático y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Su SEEG constituye una de las principales fuentes independientes de datos sobre emisiones en Brasil.
