El canciller cubano, Bruno Rodríguez, declaró que Washington ejerce ‘presiones extremas e inéditas’ sobre estados miembros para que cambien su posición en la votación del 27 y 28 de octubre en la Asamblea General.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó este miércoles en conferencia de prensa que Estados Unidos ejerce «presiones extremas e inéditas» sobre varios estados miembros de la ONU para que modifiquen sus votos en la Asamblea General respecto del embargo de Washington a la isla, en un debate previsto para el 27 y 28 de octubre.
Rodríguez sostuvo que la Administración del presidente Donald Trump aplica «un conjunto de métodos de verdadera política de coerción y chantaje» a varios países mediante amenazas arancelarias, eliminación de programas de colaboración, sanciones o negación de visas a funcionarios si votan el próximo día 28 a favor del proyecto de resolución cubano que condena el embargo.
Asimismo, el canciller indicó que Estados Unidos habría amenazado con «interferir en procesos electorales, alentar derrocamientos» o «desestabilizar políticamente» a los países que se alineen con Cuba en la resolución.
El jefe de Exteriores cubano presentó documentos difundidos por el Departamento de Estado estadounidense que convocan a reuniones en la sede de Naciones Unidas para solicitar a un grupo de países cambiar su posición sobre el embargo.
«El Departamento de Estado ha llegado al colmo de la ridiculez porque es un reconocimiento de las intensas acciones llegando a pedir a ciertos países que tienen un voto tradicional por décadas pidiéndole que abandonen la sala o se abstengan», puntualizó Rodríguez al mostrar un video del representante estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, formulando esa solicitud.
También señaló que es «sorprendente» que Estados Unidos utilice a un país latinoamericano como «testaferro» para obligar a un grupo de países a cambiar su posición sobre el embargo, sin especificar la nación.
«Esta ofensiva, este tipo de farsa, refleja impotencia, aislamiento y desesperación y pretende desviar la atención de la opinión pública de los estadounidenses y del mundo de la denuncia de las acciones atroces que realiza el Gobierno de EE.UU. contra Cuba», declaró.
Rodríguez detalló que en el debate en la ONU, por primera vez la Asamblea General también se pronunciará mediante una resolución sobre el bloqueo energético impuesto por Washington desde enero, que cortó todas las importaciones de combustible a la isla.
«Ninguna diferencia política entre gobiernos justifica estas acciones», acotó.
«Lo que va a discutir la Asamblea General tiene que ver con los derechos soberanos de todo el planeta», apuntó, y cuestionó: «¿Permitirán los estados soberanos del planeta que las leyes norteamericanas se apliquen en sus territorios o que la jurisdicción de las cortes estadounidenses se apliquen en sus países?».
«Nadie hoy en el mundo podrá decir que no sabía o que ignoraba lo que está ocurriendo hoy contra nuestro pueblo. Nadie podrá lavarse las manos», afirmó.
