El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva elevó el monto promedio del programa social de 600 a 691 reales mensuales y dispuso el adelantamiento de las fechas de cobro. La oposición cuestionó la medida por su proximidad con la segunda vuelta electoral.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva dispuso un incremento del 15% en los montos del programa de asistencia social Bolsa Família, con lo que la prestación promedio pasó de 600 a 691 reales mensuales (aproximadamente 134 dólares). La medida alcanza a más de 20 millones de familias en todo el territorio brasileño y fue anunciada a pocas semanas del balotaje presidencial.
Desde el Poder Ejecutivo se argumentó que el reajuste busca compensar el impacto de la inflación acumulada sobre el poder adquisitivo de los sectores de menores recursos, tras completar una auditoría y depuración del padrón oficial de beneficiarios. Las autoridades señalaron que la ampliación de la partida cuenta con el respaldo fiscal necesario dentro del presupuesto público.
En paralelo, el Ejecutivo definió una modificación en el calendario de desembolsos para anticipar las fechas de cobro previas a la votación. La combinación del aumento y el adelantamiento de pagos se produce en un contexto de contienda electoral entre Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
La decisión generó un contrapunto con la oposición, que cuestionó la oportunidad del anuncio en medio de la campaña. El oficialismo sostuvo que la medida apunta a consolidar su base de votos en los sectores de menores ingresos.
En respuesta, el candidato opositor propuso ampliar el período de transición del programa de 18 meses a dos años para que los beneficiarios que registren un incremento en sus ingresos continúen recibiendo el subsidio. Daniella Marques, coordinadora general del plan de gobierno del candidato del PL, explicó: «Quienes participan en el programa Bolsa Família tendrán un período de transición de dos años para que puedan iniciar su propio negocio o aceptar un empleo formal, con reincorporación automática si las cosas no salen bien. Nadie puede quedarse atrapado en el programa Bolsa Familia para siempre».
La declaración generó una controversia, ya que se interpretó que el plan duraría solo dos años en cualquier circunstancia. Camilo Santana, uno de los portavoces de la campaña de Lula, declaró ante periodistas en la sede del PT: «El coordinador económico del candidato Flávio Bolsonaro afirmó que los beneficiarios del programa Bolsa Família serían excluidos en un plazo de dos años. Esto demuestra claramente de dónde pretende recortar sus 200 mil millones de reales del ‘tesoro’».
Marques y Bolsonaro publicaron videos en redes sociales en los que afirmaron que se trataba de noticias falsas difundidas por la campaña oficialista. La explicación no despejó inmediatamente la controversia.
Durante el gobierno de Jair Bolsonaro, padre del actual candidato, el programa Bolsa Família fue reemplazado por el Auxílio Brasil, con una renta superior a la de la administración petista.
