El local, denominado «Una mesa en la ciudad», comenzó a operar a fines de septiembre de 2026 en el predio que ocupó el histórico Munich. La propuesta incluye panadería, pastelería, coctelería y un sector al aire libre de 200 m².
El restaurante Ortiz abrió a fines de septiembre de 2026 en Recoleta, en el espacio que durante décadas albergó al local Munich. La propuesta se denomina «Una mesa en la ciudad» y recupera referencias de los antiguos clubes sociales, las mesas compartidas y la vida en la vereda, según informó la empresa.
El chef Bruno Bonanno está al frente de la cocina. Su trayectoria incluye experiencias en Don Julio y su participación en la apertura de El Preferido de Palermo. La carta funciona bajo una modalidad all day e incluye elaboraciones propias de panadería y pastelería, coctelería y un sector al aire libre de 200 m² rodeado de árboles.
El espacio mantiene una continuidad estética entre el salón y el exterior, con mesas redondas en tonos claros, sillas Mar del Plata, grandes maceteros y estructuras livianas de sombra. La disposición de los sectores fue pensada para funcionar durante todo el año y sumar la vereda a la experiencia del restaurante.
Por la mañana, la carta incluye medialunas, croissants, pain au chocolat, tostados, croque monsieur, huevos revueltos y yogur con granola, además de cafés, jugos y limonadas. La panadería y la pastelería se elaboran en el local: preparan profiteroles, financiers, rogel y tarta de curd de limón.
Entre las entradas figuran croquetas de hongos, empanadas de carne, mollejas de corazón, langostinos a las brasas y rabas. Para el almuerzo y la cena, aparecen clásicos porteños como el revuelto Gramajo, la tortilla de papa, el bife de chorizo y el flan mixto, junto con pesca del día, suprema apanada, tortellini de queso azul y cabutia y almendras. Para el postre, hay tiramisú, pavlova y mousse de chocolate.
La barra combina cócteles clásicos con creaciones de autor. El Banana Brûlée se prepara con ron Havana 3 años, Malibú, banana, nuez y lima; el Tango Tango combina whisky Jameson, ginger beer, almíbar especiado, limón y soda; y el Torpedo está elaborado con gin Blu Spirito, Ramazzotti, frutos rojos, pomelo y limón. La carta de vinos recorre distintas regiones vitivinícolas argentinas, con etiquetas tintas, blancas, rosadas, naranjas y blends, y también hay alternativas sin alcohol.
El interiorismo, desarrollado por Valuarte, recupera referencias de los antiguos clubes sociales y de la vida urbana de Buenos Aires. El restaurante cuenta con una capacidad aproximada de 180 cubiertos y extiende su propuesta hacia una vereda de 200 m², con lugar para 80 personas. Ortiz también dispone de una cava con etiquetas a la vista, destinada a degustaciones, cenas corporativas, cumpleaños y reuniones privadas.
