Diversos estudios analizan cómo las reacciones ante las experiencias positivas influyen en la confianza y la cercanía emocional. Las críticas, las comparaciones o la indiferencia pueden modificar las expectativas sobre futuras conversaciones.
Conseguir un nuevo trabajo, recibir un ascenso o alcanzar una meta personal suele generar entusiasmo y ganas de compartir la noticia. Sin embargo, algunas personas prefieren no contarles estos acontecimientos a determinados familiares, aunque mantengan una relación frecuente con ellos.
Esta decisión puede interpretarse como una actitud reservada o una señal de distanciamiento. Pero la psicología señala que las respuestas que recibimos al compartir experiencias positivas pueden influir en la satisfacción con nuestras relaciones. Las críticas, las comparaciones o la indiferencia pueden modificar las expectativas sobre futuras conversaciones.
Por qué algunas personas dejan de compartir sus logros con la familia
Contar una buena noticia implica compartir una experiencia personal y exponerse a la reacción de otra persona.
Cuando alguien comunica que consiguió un ascenso, por ejemplo, puede esperar entusiasmo, interés o reconocimiento. Sin embargo, también puede recibir preguntas incómodas, comparaciones con otros familiares o comentarios que minimizan el logro.
Estas experiencias pueden influir en la decisión de compartir acontecimientos similares en el futuro. No obstante, dejar de contar buenas noticias no demuestra necesariamente que exista un conflicto familiar. También puede responder a preferencias de privacidad o independencia.
Qué descubrió un estudio sobre contar buenas noticias
En 2004, los psicólogos Shelly Gable, Harry Reis, Emily Impett y Evan Asher publicaron cuatro estudios en Journal of Personality and Social Psychology.
Los investigadores analizaron un fenómeno denominado capitalización, que consiste en compartir experiencias positivas con otras personas. Encontraron que comunicar buenas noticias estaba relacionado con emociones positivas y bienestar cotidiano.
Sin embargo, observaron que la respuesta de quien escuchaba resultaba especialmente importante: las reacciones entusiastas y comprensivas se asociaban con mayores beneficios emocionales.
Cómo influyen las críticas y las comparaciones
Los investigadores distinguieron diferentes maneras de responder cuando alguien comparte un acontecimiento positivo.
Una respuesta activa y constructiva demuestra entusiasmo, hace preguntas y permite que la persona continúe disfrutando de su experiencia. En cambio, una reacción que minimiza el logro, cambia rápidamente de tema o introduce comentarios negativos puede reducir esa satisfacción.
Por ejemplo, ante una promoción laboral, existe una diferencia entre preguntar cómo se consiguió el puesto y responder inmediatamente que otra persona obtuvo un ascenso mejor.
La manera de reaccionar puede influir tanto como el contenido de la noticia.
El experimento que analizó las respuestas de 79 parejas
En 2006, Gable, Gian Gonzaga y Amy Strachman publicaron otra investigación centrada en las relaciones románticas.
El estudio incluyó a 79 parejas que conversaron sobre experiencias positivas y negativas mientras sus interacciones eran registradas. Los investigadores analizaron las respuestas de los participantes y realizaron un seguimiento dos meses después.
Encontraron que las reacciones ante los acontecimientos positivos estaban relacionadas con la calidad y continuidad de las relaciones.
Aunque el trabajo se realizó con parejas, sus resultados ayudan a comprender la importancia de sentirse acompañado cuando ocurre algo bueno.
Por qué una reacción entusiasta puede fortalecer la confianza
En 2010, Harry Reis y sus colaboradores publicaron otra investigación sobre los efectos de compartir experiencias positivas.
Mediante experimentos y registros cotidianos, observaron que las respuestas entusiastas podían aumentar el valor emocional atribuido a una experiencia. También encontraron asociaciones con una mayor confianza y una percepción más favorable de la persona que escuchaba.
Estos resultados sugieren que celebrar los logros ajenos puede contribuir a fortalecer los vínculos, aunque no garantice que todas las relaciones mejoren de la misma manera.
La diferencia entre mantener la privacidad y distanciarse emocionalmente
No compartir determinadas noticias puede ser una elección personal sin consecuencias negativas.
Algunas personas prefieren comunicar sus decisiones una vez que están confirmadas, mientras que otras reservan ciertos aspectos de su vida para amistades o familiares específicos.
La situación es diferente cuando el silencio aparece acompañado de miedo persistente a las críticas o de conflictos que generan malestar.
La conclusión de las investigaciones es que compartir buenas noticias puede fortalecer las relaciones, pero sus beneficios dependen en buena medida de cómo responde quien las recibe. Por eso, para algunas personas, elegir con quién celebrar sus logros también forma parte de cómo construyen sus vínculos.
