Un informe de la consultora Ecolatina estima un crecimiento económico del 1,5% para este año y del 2,5% para el próximo, en línea con las últimas proyecciones del REM del BCRA. En el período enero-agosto de 2026, 17 de 20 sectores del consumo monitoreados registran caídas interanuales, mientras que la venta de motos muestra un aumento del 41%.
Un informe de la consultora Ecolatina proyecta un crecimiento económico del 1,5% para este año y del 2,5% para el próximo en su escenario base. Estas estimaciones coinciden con las últimas publicaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En el período acumulado entre enero y agosto de este año, de 20 sectores del consumo monitoreados con fuentes oficiales y privadas, 17 registran caídas en comparación con el mismo período de 2025. Dos sectores muestran crecimiento, pero no modifican la tendencia previa, y uno solo presenta una expansión interanual significativa: la venta de motos, con un aumento del 41%. De estas, 9 de cada 10 son de baja cilindrada, entre 101 y 250 cm³.
Los datos disponibles hasta el momento indican que se trataría de al menos cuatro años de un ascetismo inusual en el consumo. En este contexto, el mercado se define como «hipercompetitivo con restricción».
Durante julio de 2022, según información de Scentia, las ventas de aceite crecieron 59%; café, 38%; arroz, 30%; lavandina, 26%; fideos, 26%; yerba, 23%; azúcar, 18%; jabón para lavar la ropa, 17%; papel higiénico, 17%, y harinas, 15%, en unidades, comparadas con el mismo mes del año anterior.
En ese mismo mes, hinchas del Corinthians utilizaron billetes de 500 y 1000 pesos para romperlos en un partido por la Copa Libertadores contra Boca en la Bombonera. Posteriormente, la AFA y la Conmebol tipificaron la rotura de dinero de curso legal como una falta pasible de suspensión de ingreso al estadio.
El informe señala que, en el proceso electoral, un sector de clase media optó por un ajuste que consideraba inevitable y necesario. A tres años de ese momento, los consumidores se manifiestan ajustados, adaptados y resignados, con una mezcla de estoicismo y adaptación a las condiciones del entorno.
La transformación en los hábitos de consumo abarca desde la economía hasta la cultura, incluyendo el discurso social, las tipologías laborales, la dinámica de ingresos familiares, el acceso al crédito y la estructura de gastos fijos y variables.
El texto finaliza con interrogantes sobre si esta transformación constituye una maduración irreversible o una nueva impostura coyuntural, en el marco de un proceso que combina restricción y cambios en el comportamiento de los consumidores.
