Dos cámaras comerciales de General Rodríguez se pronunciaron por la inseguridad. Una solicitó una reunión con las autoridades de Seguridad y la otra promovió suspender el pago de la tasa municipal. Comerciantes colocaron carteles en sus vidrieras.
Comerciantes de General Rodríguez llevaron el reclamo por la inseguridad al terreno impositivo: una cámara del sector promovió suspender el pago de la tasa de seguridad y dirigió la protesta contra la administración de Mauro García.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la reacción difundida este viernes incluyó dos pronunciamientos diferentes. La Cámara Empresaria de General Rodríguez solicitó una reunión con las autoridades de Seguridad. La Cámara de Comercio y Servicios impulsó la consigna de dejar de pagar.
La segunda entidad cuestionó la contraprestación municipal: “Pagamos Tasa de Seguridad pero NO TENEMOS SEGURIDAD”. El mensaje agregó “SUSPENDEMOS EL PAGO”, mientras comerciantes evaluaban adherir a esa medida.
Entre los antecedentes inmediatos aparece el asalto del 29 de septiembre a la joyería María Aylen, ubicada en 2 de Abril al 700. Según la denuncia policial reproducida públicamente, dos hombres ingresaron al local al mediodía, uno exhibió una pistola y obligó a la dueña y a una empleada a permanecer en el piso.
El ataque duró alrededor de tres minutos. Los delincuentes sustrajeron alhajas y dinero y escaparon en motocicletas. El comercio, con 27 años de actividad, informó que el golpe comprometió fondos reunidos para afrontar alquileres y salarios.
Ese mismo martes, a las 7.45, el robo de una camioneta en avenida España y 2 de Abril, frente a la Comisaría Primera, terminó con el vehículo embistiendo un auto en el que una mujer llevaba a sus tres hijos a la escuela. La madre y su hija menor fueron trasladadas al hospital.
La demanda de protección también tiene un antecedente institucional: en una reunión de enero de 2025 con la Cámara Empresaria, las autoridades habían anunciado un esquema de patrullaje por zonas, refuerzos policiales y la adquisición de móviles y motocicletas con recursos municipales para destinarlos a la Policía.
La protesta ya llegó a las vidrieras del centro, con carteles que vinculan el tributo con el reclamo de protección.
