Como cada primer sábado de octubre, cientos de miles de personas participan de la peregrinación que une Liniers con la basílica de Luján. La caminata de 60 kilómetros comienza por la mañana y se extiende hasta la madrugada del domingo.
Este sábado, como cada primer sábado de octubre, cientos de miles de personas recorren los 60 kilómetros que separan Liniers de la basílica de Luján. La peregrinación comienza por la mañana, atraviesa el conurbano bonaerense y muchos participantes llegan de madrugada a destino.
La convocatoria reúne a familias, jóvenes y adultos mayores. Los caminantes llevan celulares, comparten su ubicación y se comunican con familiares durante el trayecto. La caminata no tiene una versión comprimida: se realiza paso a paso, a velocidad humana.
El filósofo Byung-Chul Han sostiene que los rituales se están extinguiendo en la cultura digital. La peregrinación conserva una fecha fija en el año, un esfuerzo esperado y una llegada que se obtiene tras horas de caminata.
Otras tradiciones religiosas incluyen actos corporales similares. En Iom Kipur, millones de judíos ayunan durante un día completo, incluidos aquellos que no practican regularmente.
Un enfoque logístico consideraría la caminata un problema resuelto de manera ineficiente, ya que un tren cubre la distancia en una hora. Los participantes sostienen que el objetivo no es llegar, sino haber caminado.
La peregrinación se repetirá el próximo año, como cada octubre, con familias, jóvenes con camisetas de la selección y personas con termos. La autora del texto original es especialista en tecnologías emergentes.
