El Senado mexicano aprobó el lunes por la noche la entrada de tropas de Estados Unidos para un ejercicio conjunto con las fuerzas armadas de México en el estado de Chihuahua, cerca de la frontera común.
El Senado de México autorizó el lunes por la noche el ingreso al territorio nacional de 139 militares estadounidenses armados para participar en un ejercicio de adiestramiento conjunto con tropas mexicanas en el estado de Chihuahua, en una zona cercana a la frontera con Estados Unidos.
La Constitución mexicana exige la aprobación de la Cámara Alta para el ingreso de tropas extranjeras. La autorización se produce en un contexto de tensión bilateral por la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, para reforzar el combate al narcotráfico.
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump ha presionado a México para que intensifique el combate del contrabando de drogas y la migración irregular a través de la frontera común. El mandatario ha amenazado con incrementar los aranceles a las exportaciones mexicanas como medida de presión y ha ofrecido a su par mexicana, Claudia Sheinbaum, actuar directamente en su país. La mandataria ha rechazado categóricamente esta posibilidad.
Los entrenamientos conjuntos son habituales entre ambos países. En agosto, un grupo de fusileros mexicanos acudió a un entrenamiento en Virginia, cerca de Washington.
Sheinbaum sostiene que la relación con Estados Unidos se basa en una «cooperación sin subordinación». En abril hubo un choque diplomático por la presencia de dos agentes de la CIA en México, que participaron sin autorización en un operativo antinarcóticos dirigido por el gobierno del estado. Su presencia se conoció debido a que murieron en un accidente automovilístico tras la operación.
