Leonel Santino Ortiz murió el lunes por la noche tras recibir un disparo durante un ataque armado contra su vivienda en el asentamiento Villa Junín, en Las Heras, Gran Mendoza. La principal hipótesis indica que los atacantes buscaban a sus hermanos mayores por un conflicto previo. Los autores no fueron identificados.
Leonel Santino Ortiz, de 7 años, murió el lunes por la noche tras recibir un disparo durante un ataque armado contra su vivienda en el asentamiento Villa Junín, en las inmediaciones del barrio Democracia, en el municipio de Las Heras, Gran Mendoza.
El ataque ocurrió alrededor de las 21.16 del lunes, cuando hombres armados llegaron al lugar a bordo de un auto rojo y abrieron fuego. Uno de los proyectiles hirió a Leonel en la parte superior de la pierna, lo que le provocó una hemorragia grave. El niño fue trasladado por vecinos al hospital Carrillo, donde murió poco después por un shock hipovolémico.
La investigación, a cargo de las autoridades, comenzó a revelar que el ataque habría sido una represalia dirigida contra los hermanos mayores del niño. Según la hipótesis principal, los atacantes habían ido a buscar a los hermanos en medio de una disputa iniciada horas antes por la acusación de un supuesto robo.
Horas antes del homicidio se había producido un conflicto entre integrantes de la familia y otro grupo de personas. Según la versión aportada por familiares, el origen habría sido la acusación contra uno de los hermanos del niño por un supuesto robo. Durante la mañana se produjeron enfrentamientos y agresiones contra miembros de la familia y, según las reconstrucciones conocidas hasta ahora, habría existido un intento de incendiar una vivienda.
Valeria, hermana de Leonel, declaró esta madrugada: «Cayó un auto con tres tipos y se bajaron a atacar. Atacaron a todos». Según su relato, los agresores llegaron en vehículo y comenzaron a disparar contra quienes estaban en la vivienda. Sobre el origen del conflicto, sostuvo que todo habría comenzado por una acusación contra uno de sus hermanos: «Culparon a mi otro hermano de un robo», y aseguró que él no había sido responsable. La hermana rechazó la versión de que podía ser un enfrentamiento relacionado con narcotráfico. Insistió en que la disputa había comenzado durante la mañana a raíz de un supuesto robo.
Valeria confirmó además que la violencia había empezado varias horas antes del crimen. Según contó, durante la mañana intentaron incendiar la casa familiar y hubo un primer enfrentamiento. Por eso los investigadores analizan si el ataque nocturno fue la continuación de ese conflicto. La hipótesis es que los agresores regresaron varias horas después para encontrar a los hermanos y resolver la disputa a tiros.
La investigación está ahora concentrada en identificar a los atacantes. Una de las pistas fundamentales es el vehículo rojo utilizado para llegar y escapar de Villa Junín. Los investigadores buscan reconstruir su recorrido mediante cámaras ubicadas en los accesos y calles cercanas. También será clave establecer cuántas personas participaron realmente del hecho. La hermana de Leonel habló de tres hombres, aunque durante las primeras horas circularon otras estimaciones sobre el número de involucrados.
Hasta que las cámaras, las pericias balísticas y los testimonios permitan individualizarlos, los autores del ataque permanecen sin identificación oficial. Valeria, la hermana de la víctima, aseguró que vio a los atacantes y que no eran del barrio. Y contó que al hermano al que señalaban por el supuesto robo le habían exigido que se fuera del lugar, pero no lo hizo.
