El equipo económico del ministro Luis Caputo gestiona un crédito de US$ 1.000 millones respaldado por una garantía parcial del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), según informó La Nación. La operación busca cubrir vencimientos de deuda sin recurrir a los mercados internacionales.
El Gobierno, a través del equipo económico liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, negocia un financiamiento de US$ 1.000 millones con un organismo internacional para cumplir con los vencimientos de deuda, sin necesidad de acudir a los mercados internacionales, donde el costo de financiamiento se ha incrementado.
Según informó el diario La Nación, la operatoria consiste en obtener US$ 500 millones de entidades de primera línea a partir de una garantía por US$ 250 millones aprobada a fines de julio por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). A esta primera parte se sumaría una operación similar que serviría como respaldo para obtener otros US$ 500 millones entre entidades privadas.
En julio, el CAF emitió un comunicado en el que señaló: «A través de una garantía parcial de crédito, CAF respalda obligaciones de pago del país frente a entidades financieras y le abre la puerta a recursos de terceros». Además, añadió: «Las garantías permiten que un banco de desarrollo haga rendir su capital muy por encima de su propio balance: cada dólar respaldado atrae capital de terceros, mejora las condiciones de financiamiento y fortalece la confianza del mercado».
En la presentación del programa financiero para 2026 y 2027, realizada en julio, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que un componente de las fuentes de financiamiento para 2026 está dado por los préstamos con garantía de organismos internacionales, una herramienta que, según dijo, es consistente con la estrategia oficial de evitar salir a los mercados externos convalidando tasas consideradas elevadas en función de los fundamentos macroeconómicos.
En ese marco, Furiase detalló que se prevén US$ 4.000 millones bajo este esquema, incluyendo un préstamo con garantía del Banco Mundial por US$ 2.000 millones a una tasa cercana al 6%, con 6 años de plazo y 3,5 de gracia; otro del BID por US$ 1.200 millones a 7,75%, con 10 años de plazo y el mismo período de gracia; y una línea adicional en negociación por US$ 1.000 millones, que provendría del CAF.
Durante esa presentación, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que el esquema hasta 2027 fue diseñado con «mucha opcionalidad» y calificó como una posibilidad, aunque no como una meta, volver a emitir deuda en los mercados internacionales. «El objetivo es refinanciar los vencimientos a la menor tasa posible», sostuvo, al señalar que una baja del costo de financiamiento permite reducir el pago de intereses y generar mayor margen para mantener el equilibrio fiscal o avanzar con una disminución de impuestos.
