El adiestrador canino Tony Silvestre explica que el estornudo en los perros, en la mayoría de los casos, es una forma de comunicación vinculada a emociones positivas y no a enfermedades respiratorias.
El adiestrador canino Tony Silvestre, reconocido en Instagram como @esprit.dog, señaló que el estornudo en los perros suele ser interpretado de manera errónea por sus dueños. Según el profesional, esta conducta no está asociada a afecciones respiratorias en la mayoría de los casos, sino que constituye una forma de comunicación vinculada al bienestar emocional.
Silvestre afirmó: “Cuando un perro estornuda no está enfermo, sino que está expresando un estado de ánimo”. En ese sentido, explicó que los canes suelen estornudar mientras juegan, cuando descansan en un clima de calma o al recibir caricias. “Los perros estornudan porque están contentos; esto activa un proceso interno que los hace estornudar”, detalló.
El especialista indicó que esta reacción física permite liberar la presión del aire y recuperar una respiración cómoda durante episodios de alta excitación o entusiasmo. También mencionó que es habitual que un perro estornude antes de iniciar una actividad que le agrada, como salir a pasear, lo que refleja su emoción anticipada.
Para corroborar que el animal goza de buena salud, Silvestre recomendó observar su lenguaje corporal integral: mirada tranquila, movimiento fluido de la cola y postura relajada. En tono jocoso, agregó: “Si no estornuda, significa que no te quiere”.
La medicina veterinaria coincide en que el estornudo puede tener causas externas, como la entrada de agua en las fosas nasales tras nadar o beber. No obstante, los especialistas señalaron señales de alerta que requieren consulta profesional: estornudos constantes acompañados de falta de apetito, decaimiento o fatiga, o estornudos sin relación con el juego o la emoción.
El bienestar animal se manifiesta a través de indicadores corporales: movimiento de cola sin rigidez, posición natural de las orejas, actitud juguetona, exposición de la panza al recostarse boca arriba, respiración estable durante el reposo y curiosidad frente al entorno. La capacidad de interactuar con otros perros de forma calma también demuestra equilibrio emocional, según los especialistas.
