Corie Walsh, de 40 años, fue imputada por tres cargos de asesinato en primer grado tras la muerte de su hijo Barrett, hallado ahorcado en el sótano de su casa en Frankfort, Illinois.
Corie Walsh fue acusada de asesinato en Illinois después de que la policía encontrara muerto a su hijo de dos años en el sótano de la casa familiar, ubicada en Frankfort. Según NBC News, dentro de la misma vivienda, los agentes localizaron a la mujer con heridas autoinfligidas en una bañera.
Walsh, de 40 años, fue imputada el viernes por tres cargos de asesinato en primer grado por la muerte de Barrett Walsh. La oficina forense del condado de Will consideró el fallecimiento como un aparente homicidio, de acuerdo con la información incorporada a la causa.
La documentación judicial citada por NBC News indicó que Walsh había hablado activamente sobre el juicio de Lindsay Clancy en mensajes grupales con amigos hasta las 12:30 del martes. El hallazgo ocurrió unas tres horas y media más tarde, mientras el jurado de ese proceso deliberaba.
La fiscalía también sostuvo que la acusada se había involucrado recientemente “mucho” en el caso Clancy. Ese interés fue mencionado por los fiscales al pedir que se le negara la libertad provisional, junto con afirmaciones sobre comentarios de Walsh acerca de hacer daño a sus otros tres hijos y a su esposo.
El hallazgo del niño y los resultados de la autopsia
La policía de Frankfort, una localidad situada a unos 56 kilómetros al suroeste de Chicago, acudió a la vivienda poco después de las 16:00 del martes tras recibir un aviso por un menor inconsciente. Al llegar, los agentes encontraron a una vecina que practicaba reanimación cardiopulmonar al niño.
Los registros judiciales recogidos por NBC News señalan que la vecina halló a Barrett Walsh ahorcado en el sótano. Lo bajó e intentó reanimarlo mientras llamaba al 911 para pedir ayuda.
Los fiscales indicaron que el niño ya estaba frío y no tenía pulso cuando fue encontrado. Posteriormente, fue trasladado a un hospital local, donde se confirmó su muerte.
Los resultados preliminares de la autopsia establecieron que Barrett Walsh murió por asfixia causada por la compresión del cuello con una ligadura. Esa conclusión figura en la petición presentada por la fiscalía en el proceso abierto contra su madre.
La mujer fue encontrada herida en el baño de la vivienda
En el piso superior de la casa, los agentes encontraron a Walsh en el baño del dormitorio principal. Estaba tendida dentro de la bañera, completamente vestida y rodeada de agua con sangre.
La denuncia sostiene que la acusada tenía cortes en las muñecas y en los muslos. La policía informó que fue hospitalizada con lesiones que no ponían en peligro su vida.
El escrito judicial atribuye a Walsh una declaración hecha ante los agentes dentro de la vivienda. De acuerdo con la acusación, la mujer les dijo que “le hizo esto a su bebé porque él era el ‘diablo’ y el ‘anticristo’”.
La vecina declaró además que encontró a Walsh con un cuchillo en la mano mientras se autolesionaba. La denuncia indica que logró quitarle el arma y la arrojó al fregadero.
El caso de Lindsay Clancy fue mencionado por la fiscalía
Más tarde, los investigadores recuperaron el cuchillo como prueba. El objeto fue recogido en el fregadero, donde la vecina afirmó haberlo arrojado después de quitárselo a Walsh.
La acusación incluyó el interés reciente de Walsh en el juicio contra Lindsay Clancy entre los elementos expuestos durante el pedido para impedir que obtuviera la libertad provisional. Los fiscales también mencionaron los mensajes que la mujer intercambió con amigos antes de que se descubriera la escena.
Clancy mató a sus tres hijos en enero de 2023. Su proceso penal atrajo atención nacional debido a la transmisión en directo de las audiencias, de acuerdo con la información publicada por NBC News.
El medio estadounidense informó que el juicio de Clancy terminó el viernes con la anulación del proceso. Mientras el jurado deliberaba en ese caso, la policía de Frankfort recibió el aviso que llevó al hallazgo de Barrett Walsh en el sótano de su casa.
