El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el próximo año será tranquilo en materia económica y que el Gobierno adoptó medidas preventivas para evitar shocks. También se refirió a la morosidad, la reforma tributaria y la figura de Axel Kicillof.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó este viernes que el Gobierno se preparó para evitar cualquier tipo de shock en 2027 y pronosticó que será “un año supertranquilo”, en el marco de su exposición en el IAEF en Puerto Iguazú.
“Cuando me preguntas algo, yo digo lo que pienso y me importa tres pitos lo que digan. Yo digo lo que pienso. Va a ser un año supertranquilo, nada que ver con lo que se dice”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda. A su vez, explicó: “Pero soy ministro de Economía, no importa lo que pienso, me preparo para lo que piensa la gente. Si la gente piensa otra cosa, yo no me quedo tratando de convencerlos. Me preparo para lo peor de las situaciones”.
En ese sentido, Caputo recordó que presentó el Programa Financiero “un año y medio antes” y que la situación en el frente cambiario “es mucho mejor que en diciembre de 2025”. Además, explicó por qué decidió no volver a los mercados internacionales de deuda: detalló que el país se encuentra cancelando pasivos y que las operaciones de refinanciación vigentes se cerraron con condiciones favorables. “Hemos conseguido propuestas entre 250 y 300 puntos básicos por debajo de lo que ofrecía el mercado”, indicó.
Al comparar el escenario actual con la tensión de septiembre del año pasado, el ministro subrayó la recomposición de reservas del Banco Central, que sumó compras por cerca de US$15.000 millones, la vigencia de los swaps de divisas y el ordenamiento macroeconómico. “Los que quisieron desestabilizar en septiembre perdieron US$2.000 millones. Las crisis no pasan por casualidad; se dan cuando los fundamentos están mal. La oposición es buena generando crisis, pero tenés que darle la carne para que lo hagan. Si tenés la macroeconomía en orden, no es fácil desestabilizar”, analizó.
En ese punto, se refirió al gobernador bonaerense, Axel Kicillof: “Si hablás con cualquier industrial y le preguntás cuál es su mayor temor, te dicen: ‘El único temor es Kicillof’”.
Frente a los cuestionamientos de sectores que califican al actual esquema como un “modelo financiero”, Caputo respondió: “Es exactamente lo contrario: el modelo financiero era el anterior, donde los bancos tenían ganancias récord tomando depósitos y prestando en Leliqs, mientras la industria caía 14 puntos en el último año y medio de gestión”.
El ministro señaló que el objetivo actual es consolidar un sistema donde el crédito fluya hacia la inversión productiva privada y no hacia el financiamiento del déficit fiscal. En este punto, rechazó la posibilidad de hacer “un rescate” a los bancos que lidian con el aumento de la morosidad. “No podemos usar la plata de los contribuyentes para compensar a entidades financieras cuyo negocio es analizar riesgo crediticio. Sería populismo y absolutamente inmoral”, afirmó. Además, indicó que la mora en el país ronda el 1% del PBI, una de las más bajas de América Latina, descartando riesgo sistémico.
También defendió la necesidad de abrir la economía e integrarse a las cadenas de valor globales. “No hay opción de no integrarse; si no, en tres años somos los Picapiedras”, graficó.
Consultado sobre una reforma tributaria integral que elimine tributos como Ingresos Brutos, tasas municipales y el impuesto al cheque, Caputo anticipó que un cambio de raíz requerirá un acuerdo profundo con las provincias y probablemente quedará para un segundo mandato. No obstante, destacó el sendero de alivio fiscal en marcha: “Redujimos el gasto 30% en términos reales, bajamos tres puntos de impuestos nacionales y el año que viene vamos a bajar un punto más”.
