La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, envió una carta al secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, en la que solicita restablecer el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes afectados por la decisión de finalizar el programa.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, manifestó su rechazo a la decisión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de avanzar con el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS). En una carta dirigida al secretario Markwayne Mullin, dijo que la medida tendrá efectos sobre los trabajadores que actualmente cuentan con esa protección legal que impide su deportación.
A fines de junio, la Corte Suprema autorizó al gobierno federal a avanzar con la finalización del TPS mientras continúa el litigio en tribunales inferiores. La medida afecta a aproximadamente un millón de personas que llegaron desde más de una docena de países.
En ocasiones anteriores, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) había extendido automáticamente los permisos laborales mientras avanzaban los procesos judiciales. Sin embargo, esta vez la agencia no emitió ninguna prórroga, por lo que para muchos beneficiarios del TPS comenzó una cuenta regresiva para presentar recursos judiciales que podrían autorizar su residencia en el país.
Un vocero del DHS sostuvo ante la agencia AP que el TPS siempre fue concebido como un programa temporal y alentó a los beneficiarios de Haití y de otros países a aceptar un incentivo económico de 2.600 dólares para abandonar Estados Unidos en un vuelo financiado por el gobierno.
En su carta, Hochul afirmó que “la insensibilidad de poner fin abruptamente al TPS, incluyendo la reciente cancelación para los haitianos y la próxima cancelación para los salvadoreños, obligará a Nueva York a rescindir el empleo de trabajadores que resultan esenciales”.
Agregó que “durante generaciones, Nueva York recibió a quienes huyen de desastres o persecuciones políticas y buscan aquí un futuro mejor. A través de nuestra Oficina para Nuevos Americanos, mi administración ha brindado apoyo a miles de neoyorquinos con asistencia para la solicitud del TPS”.
“Les insto una vez más a que restablezcan por completo el TPS para quienes no pueden regresar debido a la extrema inestabilidad, la violencia y las crisis en los países donde se aplica dicho estatus”, sostuvo la gobernadora.
Detalló que “estas personas han contribuido enormemente a nuestras comunidades y a nuestra economía, y han ayudado a definir el carácter de nuestro estado”.
“Al obligar deliberadamente y con crueldad a miles de familias a abandonar nuestro país, sin importar las crisis humanitarias en curso o que estén empeorando, la Casa Blanca está cometiendo un acto imprudente e inhumano”, dice otro fragmento de la carta.
Según la gobernadora, el gobierno federal todavía puede modificar el rumbo de estas decisiones y pide mantener la protección para quienes enfrentan condiciones de violencia, inestabilidad extrema o crisis humanitarias.
El DHS informó que ya puso fin al TPS para los ciudadanos de los siguientes países: Afganistán (8.100 personas), Camerún, Somalia, Haití (350.000), Honduras (51.000), Myanmar, Nepal (7.200), Nicaragua, Sudán del Sur, Siria, Venezuela (más de 500.000), Yemen.
Para las próximas semanas está previsto que también deje de estar en vigor para los migrantes de El Salvador (170.000 personas), Ucrania (101.000), Sudán (1.800) y Líbano (140).
“Para aquellos con TPS terminado: salgan ahora o serán deportados”, publicó el DHS en sus redes sociales. Para el gobierno federal, la denominada “autodeportación” es una alternativa para facilitar el retorno a los países de origen. Además de dar un incentivo económico, también incluye asistencia de viaje y condonación de determinadas multas.
