Un ataque con drones rusos contra un depósito logístico en el distrito de Bucha, al oeste de Kiev, provocó una serie de explosiones en cadena. El saldo de víctimas fatales asciende a 37, según las autoridades ucranianas.
Un ataque con drones rusos contra un depósito logístico en las afueras de Kiev, en el distrito de Bucha, provocó una serie de explosiones en cadena. El saldo de víctimas fatales asciende a 37, según informó el jefe de la administración militar de la región de Kiev, Timur Tkachenko, a través de Telegram.
El ataque se produjo poco después de las 20:00 del viernes (17:10 GMT) y alcanzó los terrenos de una empresa en la localidad de Mila. Según la oficina del fiscal general de Ucrania, en el lugar se almacenaban municiones, armas y explosivos, lo que generó detonaciones sucesivas tras el impacto inicial.
Entre los fallecidos se encuentra el alcalde de la localidad de Dmitrivska, Taras Didich, quien participaba en tareas de rescate cuando ocurrió una nueva explosión. Las autoridades evacuaron decenas de viviendas cercanas debido al riesgo de derrumbe y a los continuos estallidos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, declaró en su cuenta de X que «el lugar albergaba municiones que de ningún modo tendrían que haber estado ahí». También señaló que el ataque y las detonaciones causaron daños en viviendas y en un centro para ancianos y personas con discapacidades.
La fiscalía general de Ucrania anunció la apertura de una investigación por «negligencia criminal» para determinar la legalidad del almacenamiento de materiales explosivos y si la empresa, cuyo nombre no fue revelado, contaba con los permisos necesarios.
El primer ministro ucraniano, Serguéi Koretski, afirmó en Telegram que «no se aprendieron las lecciones» tras un ataque similar en julio en la localidad de Vichnévé, también cerca de Kiev. En esa ocasión, una investigación reveló fallas en el cumplimiento de las normas por parte de la empresa propietaria del depósito.
El ataque se enmarca en la intensificación de los ataques de largo alcance entre Rusia y Ucrania, que en los últimos meses han tenido como objetivo infraestructuras logísticas, petroleras y portuarias, con un aumento de víctimas civiles.
