El Gobierno anunció la utilización de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para impulsar el crédito hipotecario. La medida busca ampliar el acceso a la vivienda y dinamizar la economía.
El Gobierno anunció la utilización de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para impulsar el crédito hipotecario. La medida fue presentada como una herramienta para ampliar el acceso a la vivienda y dinamizar la economía.
Según el anuncio, los fondos del FGS serán otorgados a los bancos a tasas de entre 2,5% y 4,5%, mientras que los créditos hipotecarios podrán llegar hasta UVA más 7,5% anual. Esto implica una diferencia potencial de entre 3 y 5 puntos porcentuales entre el costo del fondeo y la tasa máxima que pagarán las familias, antes de considerar costos operativos y riesgo crediticio.
El acceso al crédito estará determinado por la capacidad de pago de los solicitantes. Un crédito de aproximadamente $115 millones implica una cuota inicial cercana a $930.000 a veinte años. Para que esa cuota no supere el 25% del ingreso familiar, el hogar debería demostrar ingresos cercanos a $3,7 millones mensuales.
Desde la Cámara Argentina de la Construcción se expresó una recepción favorable del anuncio, aunque advirtieron que “por ahora esto va a ir a viviendas finalizadas”. Si los créditos se concentran en propiedades ya construidas, incluidas viviendas usadas, el principal efecto será sobre el mercado inmobiliario.
La experiencia del PROCREAR mostró que el Estado puede crear mecanismos de financiamiento directo para ampliar el acceso a la vivienda y promover la construcción. La decisión actual es diferente: el FGS aporta los recursos, los bancos administran los créditos y las familias pagan el costo de esa intermediación.
