Un hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso tras el descubrimiento de un casino ilegal que funcionaba en un local de San Telmo, disfrazado de café internet.
La Policía de la Ciudad de Buenos Aires clausuró un casino clandestino que operaba en un local de San Telmo, el cual se presentaba como un café internet. El responsable del establecimiento fue condenado a tres años de prisión en suspenso.
La investigación se inició a partir de un ciberpatrullaje en redes sociales realizado por agentes de la Policía de la Ciudad. Durante esas tareas, se detectaron publicaciones en Instagram que promocionaban un comercio en el barrio de San Telmo, donde se observaban múltiples computadoras encendidas con acceso directo a juegos de tipo tragamonedas.
La Fiscalía Especializada en Juegos de Azar (FEJA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad ordenó tareas de investigación para identificar la ubicación exacta del establecimiento y a su responsable. Se comprobó que el local no contaba con autorización de la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) para ofrecer juegos de azar y carecía de la cartelería obligatoria que prohíbe el ingreso a menores de 18 años.
Con estos elementos, la Justicia autorizó un allanamiento, que se realizó de forma conjunta entre la Policía de la Ciudad, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y personal de LOTBA.
Durante el procedimiento, se encontraron 25 boxes individuales con computadoras, que según pericias técnicas estaban conectadas y listas para jugar a tragamonedas virtuales de manera clandestina. El casino funcionaba recibiendo apuestas desde $5.000, cobradas en efectivo en el propio local.
La Policía secuestró las computadoras, teléfonos celulares, cuadernos de anotaciones, dinero en efectivo y otros elementos vinculados con la actividad. Además, se detuvo al responsable del local.
La AGC dispuso la clausura inmediata del comercio por graves faltas de seguridad y habilitación: no poseía la habilitación correspondiente, carecía de matafuegos y se permitía fumar en su interior.
El acusado reconoció su responsabilidad y acordó una pena de tres años de prisión en suspenso, además del cumplimiento de reglas de conducta. El acuerdo de juicio abreviado fue homologado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 7 de la Ciudad de Buenos Aires.
