La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves el convenio de transferencia de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita local. La votación contó con 36 votos afirmativos, 2 negativos y 20 abstenciones.
La Legislatura porteña aprobó este jueves el traspaso de la Justicia Laboral desde la Nación a la Ciudad. La votación tuvo 36 votos afirmativos, 2 negativos y 20 abstenciones. El cuerpo ratificó el acuerdo firmado entre el Gobierno nacional y el porteño para transferir competencias que actualmente están en manos de la Justicia Nacional del Trabajo.
El convenio había sido firmado el 9 de febrero por el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en representación de Nación, y el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, por la Ciudad. El Congreso ya le había dado su aprobación dentro de la Ley de Modernización Laboral.
El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, declaró: «La Justicia Laboral local va a ser completamente distinta a lo que conocemos hoy, con sentencias más rápidas gracias a modernizaciones procedimentales y tecnológicas».
La legisladora de La Libertad Avanza Pilar Ramírez expresó: «Es una deuda institucional que la política mantuvo pendiente durante décadas, entre excusas, demoras y falta de decisión. Javier Milei tomó la decisión que ningún otro Presidente se animó a tomar y puso fin a ese inmovilismo».
Durante la sesión, una de las fachadas de la Legislatura fue pintada con un mensaje que dice «El fuero se defiende».
Qué cambia con el traspaso
El principal cambio se producirá una vez que el nuevo Fuero del Trabajo porteño esté constituido y en condiciones de operar. El fuero contará con 10 jueces en primera instancia y una sala, con un sistema de oficina de gestión judicial que ya se implementa en Córdoba y Tucumán. El edificio estará ubicado en la calle Alsina al 800.
A partir de ese momento, las nuevas causas laborales alcanzadas por la transferencia deberán iniciarse ante la Justicia de la Ciudad. Los expedientes que hayan comenzado antes de esa fecha seguirán bajo la órbita de la Justicia Nacional del Trabajo hasta su resolución definitiva.
El acuerdo establece que no todas las competencias laborales nacionales serán transferidas. El convenio mantiene en la órbita federal, entre otros asuntos, determinados conflictos colectivos, cuestiones vinculadas con asociaciones sindicales y expedientes en los que sea parte el Estado Nacional.
Plazo para la implementación
Con la aprobación legislativa comienza la etapa de implementación. El convenio establece un período de hasta 180 días para que la Ciudad avance con la selección de jueces e integrantes del Ministerio Público y adopte las medidas presupuestarias, administrativas y operativas necesarias.
La estructura aprobada originalmente por la Legislatura a fines de 2024 contempla diez juzgados de primera instancia y una Cámara de Apelaciones integrada por seis magistrados, divididos en dos salas. También se sancionó entonces un Código Procesal específico para el fuero laboral porteño.
En la administración porteña apuntan a que el nuevo fuero pueda comenzar a funcionar durante el primer trimestre de 2027.
Antecedentes judiciales
Después de que la Ciudad aprobara en 2024 las leyes para crear su propia Justicia del Trabajo, una cautelar del fuero Contencioso Administrativo Federal suspendió su aplicación. La resolución sostuvo que CABA no podía comenzar a ejercer esas competencias sin alcanzar previamente los acuerdos necesarios con el Estado Nacional.
El despacho aprobado por la Legislatura cita distintos pronunciamientos de la Corte Suprema que respaldaron ese proceso, entre ellos los fallos «Corrales», «Bazán» y «Levinas».
