El reactor Groves, construido por Oklo en el condado de Caldwell, Texas, logró la primera criticidad en menos de 11 meses. La instalación tiene como fin demostrar la producción de isótopos médicos, no generar electricidad.
Un pequeño reactor instalado en un terreno rural del condado de Caldwell, Texas, alcanzó la criticidad el 5 de agosto a las 9:19 p.m., hora del Este. El reactor Groves, desarrollado por Oklo, logró este hito en menos de 11 meses desde el inicio de su construcción.
Según informó Ecoportal, el objetivo de la instalación no es generar electricidad para la red, sino servir como reactor de prueba para demostrar procedimientos, capacitar personal, validar sistemas de seguridad y estudiar cadenas de suministro vinculadas con la producción de isótopos médicos.
El anuncio se relaciona con la dependencia de Estados Unidos del molibdeno 99, un isótopo precursor del tecnecio 99m, utilizado en la mayoría de los estudios de medicina nuclear. Cada día, unas 40.000 personas en Estados Unidos recurren a estos estudios para examinar el corazón, los huesos o posibles tumores, según Ecoportal.
Estados Unidos no dispone de una fuente comercial estable de molibdeno 99 desde fines de la década de 1980. Gran parte del suministro proviene de reactores ubicados en Australia, Europa o Sudáfrica. El molibdeno 99 tiene una vida media de unas 66 horas, mientras que el tecnecio 99m dura cerca de seis horas, por lo que el suministro no puede almacenarse durante períodos prolongados.
El sistema depende de reactores antiguos que deben detenerse periódicamente por tareas de mantenimiento. Cuando dos instalaciones quedan fuera de servicio al mismo tiempo, el margen disponible para los hospitales puede reducirse de manera considerable.
Una ley de 2012 ordenó reconstruir una reserva nacional de uranio no destinado a armas nucleares y se otorgaron fondos por unos 250 millones de dólares, según Ecoportal. Un productor estadounidense operó entre 2018 y octubre de 2023, pero dejó de producir por dificultades para competir con reactores europeos subsidiados.
El reactor Groves se encuentra cerca de Lockhart, a unos 48 kilómetros al sur de Austin. Utiliza agua ligera, combustible de bajo enriquecimiento y espacios donde puede colocarse material objetivo dentro del flujo de neutrones.
Groves no producirá isótopos para hospitales, según Ecoportal. La planta comercial prevista por Oklo, con capacidad para hasta cuatro reactores de isótopos de unos 15 megavatios térmicos cada uno, está proyectada para Idaho y todavía no tiene licencia ni fecha anunciada para iniciar operaciones. El reactor de Texas demuestra que un reactor puede pasar de un terreno vacío a una reacción en cadena controlada en menos de un año.
