Iliana Lick, de 30 años, detenida el 11 de julio en Filadelfia, describió el trato recibido durante su traslado y permanencia en cuatro centros de detención en Estados Unidos. Fue liberada tras pagar una fianza de US$10.000 y permanece con tobillera electrónica.
Iliana Lick, la niñera argentina de 30 años detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 11 de julio en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, relató en una entrevista con Telenoche las condiciones que experimentó en los centros de detención. Lick regresó a Filadelfia esta semana después de pagar una fianza de US$10.000 y permanece con una tobillera electrónica.
Según su declaración, durante los traslados entre centros fue esposada y encadenada. “Te tratan como a un criminal. Me pusieron esposas en las muñecas, me ataron con cadenas alrededor del cuerpo; me ataron los pies. No tenía movilidad en un viaje en auto de ocho horas”, afirmó.
Lick manifestó que no le ofrecieron comida ni agua en los traslados. “No me ofrecieron ni comida ni agua, solo una bolsa recalentada de comida en el viaje. Estuve en cárceles con otros criminales”, declaró.
La detenida estuvo alojada en cuatro centros: Pensilvania, Luisiana, Texas y Nuevo México. “No nos decían adónde nos llevaban. La primera vez me subieron a una combi por ocho horas. Llegué a pensar que me estaban llevando a la frontera o que me iban a deportar”, recordó.
En cuanto a las celdas, describió: “Son habitaciones grandes con muchas camas. En Luisiana había una habitación de 100 personas, era muy precario. Cuando nos trasladaban de un lugar a otro estábamos todo el tiempo esposadas de manos y pies”. También mencionó un período de aislamiento de cinco días con otra detenida en una celda de 2×2, y otro de dos días con personas que tenían problemas de salud mental.
Lick indicó que está a la espera de una nueva audiencia en la Corte. “Yo estoy en el país hasta que un juez lo dictamine. Salí bajo una fianza de US$10.000 pero el ICE me puso una tobillera electrónica con la que me tienen controlada”, sostuvo.
Sobre su estatus migratorio, aseguró: “Yo nunca me quedé ilegal en el país. Tengo aprobada la extensión de mi visa de turismo y luego apliqué por una visa de asilo. Estoy esperando el proceso y tengo todo en regla”.
Su abogada, Ana Ferreira, señaló que Lick “nunca estuvo ni un solo día de forma ilegal” en Estados Unidos y que estaba a la espera de una entrevista con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) al momento de su arresto. Ferreira también indicó que la detención ocurrió durante un viaje dentro del territorio estadounidense.
El episodio se produjo en el marco de la campaña de arrestos de migrantes ilegales impulsada por el gobierno de Donald Trump. Según un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional, en los últimos dos meses los agentes del ICE realizaron entre 20 y 40 arrestos diarios en aeropuertos, frente a menos de 10 en mayo del año anterior.
