La Policía de la Ciudad detuvo a un hombre de 25 años y a una mujer de 23 durante un control vehicular en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El procedimiento ocurrió en la calle Cachimayo al 1900, donde los agentes hallaron un ladrillo de cocaína de 1.062 gramos.
La Policía de la Ciudad detuvo a un hombre de 25 años y a una mujer de 23 durante un control preventivo en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El procedimiento se realizó este domingo en la calle Cachimayo al 1900, en el Barrio Illia, donde los efectivos frenaron la marcha de un Fiat Siena gris.
Al inspeccionar el vehículo, los agentes hallaron en los asientos traseros un ladrillo compacto envuelto en papel amarillo. La inspección confirmó que contenía 1.062 gramos de cocaína. El envoltorio presentaba en la parte superior el logo en bajo relieve de un delfín, una marca que aparece en operativos contra células narco sudamericanas y que se asocia al clan liderado por Reynaldo Delfín Castedo, alias “Patrón del Norte”, actualmente detenido.
Fuentes policiales confirmaron que el hombre, de nacionalidad argentina, contaba con antecedentes por contravenciones en 2024 por ejercer como “trapito” en eventos masivos y por intentar ingresar a estadios sin entrada. La mujer es de nacionalidad boliviana.
El caso quedó a cargo de la fiscal Catalina Neme, de la Unidad de Flagrancia Oeste, quien dispuso la detención de ambos sospechosos y el secuestro de la droga, dos teléfonos celulares y el vehículo.
Días atrás, la Policía de la Ciudad realizó varios operativos en distintos barrios porteños que permitieron desarticular una organización narco familiar dedicada a la venta de drogas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. El procedimiento incluyó siete allanamientos en la Villa 1-11-14, Parque Chacabuco, La Boca e Isidro Casanova, y terminó con ocho personas detenidas: cinco mujeres y tres hombres, dos de ellos con antecedentes penales. Se incautaron más de 8 kilos de marihuana, más de medio kilo de cocaína, pasta base, dinero en efectivo, cámaras de seguridad, balanzas de precisión y dispositivos de comunicación.
La organización operaba tanto al menudeo como a gran escala, utilizando distintos inmuebles para almacenar la droga y empleando “alertadores” que advertían sobre la presencia policial. Los allanamientos fueron ordenados por el Juzgado Penal Contravencional y de Faltas Número 7, que dispuso el secuestro de todos los estupefacientes y elementos vinculados a la comercialización.
