La empresa agropecuaria Morel Vulliez, con sede en Monte Maíz, Córdoba, inauguró una nueva planta en Chazón con una inversión de US$3 millones. La firma, fundada en 1993, opera en acopio, insumos, laboratorio y producción primaria, y emplea a unas 150 personas.
La empresa Morel Vulliez, dedicada al acopio de cereales y oleaginosas, venta de insumos agrícolas, servicios de laboratorio y producción primaria de granos, inauguró una nueva planta en Chazón, en el sudeste de Córdoba, con una inversión de US$3 millones. La firma, que comenzó en 1993 en Monte Maíz, cuenta con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 80.000 toneladas y opera alrededor de 600.000 toneladas al año.
La nueva planta fue diseñada para aumentar la capacidad operativa y mejorar la respuesta a los productores de la región. Incluye mayor espacio para acopio y para insumos comercializados. La empresa produce maní en 20.000 hectáreas, lo procesa y exporta a mercados de América, Europa, Asia y Medio Oriente.
La historia de la compañía comenzó en 1993, cuando Carlos Morel Vulliez y su esposa Mónica Fernández iniciaron un emprendimiento unipersonal de comercialización de cereales. “Arrancamos con un camioncito en el garaje de casa, los dos solos”, declaró Fernández a LA NACION. En 1997 adquirieron una planta de acopio en Sanford, Santa Fe, y se constituyeron como sociedad de responsabilidad limitada. Dos años después trasladaron las operaciones a Isla Verde.
En los primeros años de la década de 2000, la empresa amplió su actividad con la venta de agroquímicos, semillas y fertilizantes, implementó el sistema de canje por cereal y sumó seguros contra granizo. En 2003 adoptó la figura de sociedad anónima y abrió sucursales en Ucacha y La Carlota. Desde 2007, profundizó su integración en la cadena agroindustrial: multiplicó semillas fiscalizadas, ingresó al corretaje de granos en la Bolsa de Comercio de Rosario y se convirtió en distribuidor de productos Syngenta.
En la década de 2010, la firma lanzó el Proyecto Suelo, con laboratorio propio y análisis de fertilidad, desarrolló una aplicación para clientes y realizó inversiones en plantas de acopio, laboratorios y capacidad de secado. También abrió sucursales en Canals y Arias. Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de 150 colaboradores y durante la cosecha recibe entre 150 y 200 camiones por día.
Morel Vulliez fue una de las firmas más afectadas por la crisis de Vicentin, que le adeuda US$9 millones. La empresa certificó ISO 9001, Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y programas de Compliance. Fue distinguida como una de las mejores empresas para trabajar en Argentina por Great Place to Work 2025/2026.
