Una serie de explosiones sacudió la ciudad de Cúcuta, Colombia, en la madrugada del sábado 1 de agosto. Al menos diez personas resultaron heridas, según informes oficiales.
En la madrugada del sábado 1 de agosto, se registró una serie de explosiones en la ciudad de Cúcuta, Colombia, en las inmediaciones del Comando de Policía de Norte de Santander y cerca de la Central de Abastos. El hecho dejó al menos diez personas lesionadas: siete uniformados de la Policía Nacional y tres civiles, quienes fueron trasladados a centros asistenciales.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 3:30 de la mañana, cuando la explosión de un carrobomba activó las alarmas en la capital nortesantandereana. Tras la primera detonación, se registraron nuevas descargas explosivas y ráfagas de cilindros bomba. En total se escucharon al menos ocho explosiones, la más potente frente a la sede del Banco BBVA, ubicada cerca del comando policial.
Videos compartidos en redes sociales muestran varias detonaciones consecutivas. En las grabaciones se observan llamas consumiendo restos de vehículos y la reacción de vecinos que intentaban alejarse del lugar mientras llegaban los servicios de emergencia. En uno de los videos, se observa cómo la onda expansiva impacta a la persona que graba, a pesar de encontrarse a varios kilómetros del lugar.
Las autoridades confirmaron que la hipótesis más fuerte apunta al abandono premeditado de un camión cargado con explosivos frente a la sede policial. Los organismos de seguridad analizan esta versión para identificar a los responsables.
Entre las víctimas se encuentra una vendedora ambulante de tintos, identificada por testigos como una de las más afectadas por el estallido. La mujer se dirigía a su jornada laboral en la Central de Abastos (Cenabastos) cuando fue alcanzada por la onda explosiva. Según el parte médico más reciente, su estado de salud es delicado y recibe atención especializada en un centro hospitalario local.
El atentado causó daños materiales en locales cercanos y viviendas, y obligó al cierre total de las vías de acceso a la Central de Abastos. Unidades antiexplosivos mantienen acordonada el área para descartar la presencia de otros artefactos.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, declaró: “He solicitado al Gobierno nacional el refuerzo inmediato de las operaciones de la Fuerza Pública y la adopción de medidas eficaces para contener la violencia en la región”. Además, expresó su solidaridad con los uniformados heridos y pidió celeridad en las investigaciones.
El secretario de Seguridad Ciudadana, George Quintero, afirmó: “Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de los 11 heridos, entre ellos 8 integrantes de la fuerza pública y 3 civiles, que dejó esta acción violenta. Nos solidarizamos con la policía de Norte de Santander por este hecho tan lamentable que sucedió en horas de la madrugada”. Quintero también anunció: “La Gobernación de Norte de Santander rechaza este acto y ofrece una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que conduzca al esclarecimiento de estos hechos violentos que se presentaron en la madrugada del día sábado”.
