La agencia espacial estadounidense desplegará aviones y globos científicos para observar la corona solar y los efectos del eclipse en la atmósfera terrestre.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) llevará a cabo diversas campañas científicas durante el eclipse solar total del 12 de agosto, cuando la sombra de la Luna recorrerá Groenlandia, Islandia y España. Los proyectos incluyen el uso de un avión de gran altitud y globos científicos para estudiar la corona solar y los cambios temporales en la atmósfera terrestre.
Durante la totalidad, la Luna bloqueará el disco solar, permitiendo la observación de la corona, la capa más externa de la atmósfera del Sol. Según Kelly Korreck, gerente del programa de eclipses en la sede de la NASA, este fenómeno ofrece una oportunidad para estudiar la corona desde una perspectiva excepcional.
“El Sol influye en nuestra vida diaria, en los satélites y en los astronautas en el espacio”, dijo Korreck en un comunicado de la agencia. “Podemos aprovechar este momento para profundizar nuestra comprensión de esa influencia”, señaló.
Aviones WB-57 para observaciones de alta altitud
Una de las principales investigaciones utilizará el avión WB-57, que volará a unos 50.000 pies (15.240 metros) para seguir el recorrido del eclipse. La aeronave transportará el instrumento Scifli Multispectral Airborne Imager (SAMI), compuesto por cuatro cámaras de alta resolución que captarán al menos 20 imágenes por segundo en distintas longitudes de onda, incluidas bandas infrarrojas.
El seguimiento de la sombra de la Luna permitirá extender el tiempo de observación de la totalidad hasta casi tres minutos. Los investigadores esperan analizar con mayor detalle estructuras como las prominencias solares y estudiar los mecanismos que elevan la temperatura de la corona hasta cerca de un millón de grados.
Mejoras técnicas tras la experiencia de 2024
El instrumento SAMI ya participó en las observaciones del eclipse total del 8 de abril de 2024. Los datos obtenidos entonces permitieron introducir cambios para la campaña de este año, incluyendo ajustes en los tiempos de exposición y la incorporación de un software para procesar los registros con mayor rapidez. El proyecto cuenta con financiación del Programa de Acceso al Espacio a Bajo Coste para la Heliofísica de la NASA.
“El Sol está en constante cambio”, señaló el investigador principal del estudio, Amir Caspi, del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado. “Cada evento es diferente. Así que podemos ver cosas que no habíamos visto antes. Y aprendemos de cada eclipse cómo observar mejor el siguiente”, agregó.
Globos científicos para estudiar la atmósfera
El Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para Eclipses, respaldado por la NASA y dirigido desde la Universidad Estatal de Montana, reunirá equipos en Islandia y España para medir la respuesta de la atmósfera cuando la luz solar disminuye de forma repentina.
En Islandia se lanzarán 80 globos entre las 18 horas previas al evento y las ocho horas posteriores, con el objetivo de estudiar la capa límite, la región atmosférica en contacto con la superficie terrestre. Experimentos realizados durante los eclipses de 2023 y 2024 mostraron que esta capa reducía su espesor en zonas con cielos despejados. “¿Podrá este eclipse provocar el colapso de la capa límite?”, preguntó Matthew Bernards, profesor de ingeniería química en la Universidad de Idaho y director del proyecto.
En España se desplegarán tres equipos que lanzarán seis globos equipados con cámaras de visión de 360 grados y sensores para medir la concentración de ozono. Las cámaras registrarán la trayectoria de la sombra del eclipse desde aproximadamente 90.000 pies de altura (27.432 metros), mientras que los instrumentos científicos evaluarán cómo varían los niveles de ozono durante la totalidad. Mediciones realizadas en 2024 detectaron una disminución de este gas, cuya formación depende de la radiación solar.
