Marie Hoa Chevallier, esposa de Louis Ducruet, ha evolucionado desde su matrimonio en 2019 hasta convertirse en madre, empresaria y figura pública en el Principado de Mónaco.
Desde que Louis Ducruet y Marie Hoa Chevallier se casaron en julio de 2019, la joven monegasca ha experimentado una evolución que hoy llama la atención dentro y fuera del Principado. Lo que comenzó como una historia de amor entre dos estudiantes que se conocieron en un club de Cannes en 2011, se ha convertido en una vida familiar sólida y en una carrera profesional que la sitúa como una figura inesperadamente influyente en Mónaco. Y todo ello acompañado de un cambio de imagen que refleja una nueva etapa vital.
Louis y Marie se hicieron inseparables desde enero de 2012. Tras estudiar juntos en la SKEMA Business School de la Costa Azul y más tarde en la Western Carolina University, en Estados Unidos, se instalaron en Mónaco en 2015. Cuatro años después celebraron una doble boda —civil y religiosa— que marcó el inicio de una vida en común que hoy suma ya 15 años de relación. Un aniversario que coincide con un momento de plenitud para ambos.
Durante los primeros años de matrimonio, las preguntas sobre un posible embarazo fueron constantes. Louis nunca ocultó su deseo de ser padre, mientras que Marie prefería esperar. En una entrevista con Point de Vue en 2022, él explicaba que la presión familiar era grande, mientras ella admitía que aún no se sentía preparada. Sin embargo, adelantó que quizá el año siguiente sería el momento. Y así fue: en abril de 2023 nació Victoire y en diciembre de 2024 llegó Constance.
La pareja mantuvo a sus hijas alejadas de los focos durante meses, incluso en actos oficiales como el Día Nacional. La excepción llegó en enero de 2026, cuando Marie presentó su proyecto más personal: Little Wonders, un parque infantil indoor que simboliza su nueva etapa como madre y emprendedora. Ese día, por primera vez, mostró públicamente a sus hijas.
Tras los nacimientos de Victoire y Constance, Marie Ducruet ha reaparecido con una imagen más estilizada, sobria, elegante y segura. Su estilo se ha depurado y su agenda se ha llenado de apariciones en solitario, algo impensable hace unos años. La transformación no es solo estética: también profesional.
La antigua empleada de marketing, que habla francés, inglés y español, ha dado un salto decisivo con su empresa Imagine and Make, dedicada a la organización de eventos. Su talento ha llamado la atención incluso de figuras de primer nivel, como el piloto de Fórmula 1 Charles Leclerc, cuya boda estuvo en manos de Marie. Un gesto que demuestra la confianza que el entorno del Principado deposita en ella.
En redes sociales también se muestra más abierta. Con alrededor de 33.000 seguidores, comparte momentos de su día a día, desde el paddock de la Fórmula 1 hasta partidos de tenis o conciertos. Su presencia pública, antes discreta, se ha convertido en una representación moderna y estilosa de la familia Grimaldi.
Marie Ducruet, que durante años permaneció en un segundo plano, emerge ahora como una figura renovada: madre, empresaria, anfitriona de eventos y rostro cada vez más visible del círculo monegasco. Su evolución es evidente y su nueva etapa, marcada por la seguridad y la independencia, la sitúa como una pieza inesperadamente relevante en el entorno del Principado.
Una transformación que, lejos de ser superficial, parece reflejar una identidad que Marie ha construido paso a paso: entre estudios, mudanzas, maternidad, proyectos propios y una vida familiar que hoy vive su mejor momento.
