Un reporte de Randstad revela que las pretensiones salariales en la Región Centro superan entre un 15% y un 25% las ofertas reales de las empresas, con diferencias marcadas por sector.
El mercado laboral de la Región Centro, con Córdoba como principal centro, enfrenta una negociación salarial donde las expectativas de los profesionales difieren de la realidad de las estructuras de costos empresariales. Según el último Reporte Salarial de Randstad, las pretensiones salariales en posiciones ejecutivas y mandos medios superan entre un 15% y un 25% las ofertas reales de las firmas locales, especialmente en sectores como comercio y servicios.
En áreas como Finanzas, Recursos Humanos y Legales, los salarios brutos oscilan entre $2.385.224 y $11.160.673 mensuales, según el cargo. Por ejemplo, un Gerente de Administración y Finanzas en empresas de consumo masivo promedia entre $7.291.716 y $11.160.673, mientras que un Abogado Corporativo Semi Senior percibe entre $2.385.224 y $3.825.613. En estos casos, los beneficios adicionales (prepagas, esquemas híbridos, bonos) suelen ser determinantes para cerrar acuerdos.
En industrias como agro, metalmecánica y químico-farmacéutica, los presupuestos son más agresivos. Una Gerencia de Compras maneja un rango de $7.521.421 a $11.571.641, y las Gerencias de Logística y Calidad superan los $11.200.000 brutos. Las empresas de estos sectores tienden a convalidar pretensiones elevadas para retener talento clave frente a la competencia de Buenos Aires o el exterior.
El sector tecnológico y las firmas exportadoras presentan el mayor quiebre salarial. Un Gerente de IT o Sistemas en la Región Centro percibe entre $8.150.300 y $12.110.450 brutos. Los profesionales con lenguajes específicos o que trabajan para el exterior negocian en moneda extranjera o compensaciones mixtas, reduciendo la brecha con los salarios de Buenos Aires.
El reporte también destaca el creciente peso del “salario emocional”: los candidatos valoran el desarrollo profesional, la flexibilidad horaria, el clima laboral y la cercanía al hogar. En un contexto inflacionario que limita los presupuestos corporativos, estos factores se convierten en herramientas clave para atraer talento estratégico sin desfinanciar las estructuras.
