Los festejos por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial dejaron un saldo de 109 personas detenidas en toda la provincia, cinco policías lesionados, tres civiles heridos y una veintena de celulares robados.
Los festejos por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial dejaron un saldo de 109 personas detenidas en toda la provincia, cinco policías lesionados, tres civiles heridos y una veintena de celulares robados. El operativo, que contó con unos 500 efectivos desplegados en distintos puntos de la ciudad, fue defendido por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien además confirmó que el domingo se repetirá un esquema similar para la final.
En una conferencia de prensa, Quinteros precisó que 30 personas fueron detenidas en la ciudad de Córdoba, 23 por contravenciones y el resto por distintos delitos, principalmente resistencia a la autoridad, mientras que otras 79 fueron arrestadas en el interior provincial. «El que salga a festejar lo vamos a cuidar y el que no, ya lo vieron anoche, va a terminar preso», advirtió el funcionario al referirse al operativo previsto para la final del Mundial.
Según detalló Quinteros, durante la noche se registró el robo de unos 20 celulares y hubo cinco efectivos policiales lesionados, aunque ninguno de gravedad. «En un momento determinado las botellas se convirtieron en un proyectil muy peligroso», afirmó el ministro, al explicar cómo resultaron heridos los policías, quienes fueron atendidos en el Policlínico Policial.
También indicó que hubo tres personas heridas, una de ellas con un arma blanca tras una pelea, además de otros lesionados por el lanzamiento de objetos. Pese a esos incidentes, destacó que el operativo evitó consecuencias mayores. «No tuvimos que lamentar ninguna vidriera rota, ni daños importantes a la propiedad privada, ni autos robados o vandalizados. Eso habla claramente de que el operativo funcionó como nosotros habíamos previsto», sostuvo.
Quinteros estimó que en el momento de mayor concurrencia hubo entre 80.000 y 100.000 personas concentradas en el centro de Córdoba. «Las dos primeras horas fueron tranquilas. El 95% de las personas eran familias que iban a festejar», señaló, aunque remarcó que con el correr de la noche comenzaron los hechos de violencia.
De cara al partido del domingo, Quinteros adelantó que el Ministerio de Seguridad ya trabaja en un nuevo operativo, aunque reconoció que la experiencia de esta semana obliga a revisar algunos aspectos. «Esto nos hace replantear un montón de cosas: dónde tenemos que hacer el operativo, dónde poner las vallas. No quisiéramos tener que vallar todo el centro y no dejar entrar a nadie ni dejar festejar», expresó. Además, cuestionó el consumo excesivo de alcohol durante los festejos y pidió mayor responsabilidad ciudadana. «La seguridad es una construcción colectiva, pero siempre hay quienes salen a producir hechos de vandalismo», afirmó.
Durante el operativo, personal municipal secuestró 310.000 botellas, además de 17 parrillas y siete gazebos que eran utilizados por vendedores ambulantes. Según el ministro, también hubo importantes concentraciones de personas en distintas ciudades del interior, como Río Cuarto, San Francisco y Villa María.
