Mientras el país vecino incrementó su producción de soja un 86% y consolidó su liderazgo en los mercados internacionales, la Argentina redujo su cosecha, perdió superficie sembrada y resignó participación en las exportaciones de harina.
Hace 10 años, la producción mundial de soja llegaba a 321 millones de toneladas; hoy es de 441 millones de toneladas, un aumento del 38%. A comienzos de la década, Brasil producía 100 millones de toneladas, el 31% de la producción total, y la Argentina producía 57 millones de toneladas, el 18% del total. Hoy Brasil produce 186 millones de toneladas, que equivalen al 42% del total, y Argentina produce 50 millones de toneladas, el 11% del total. Mientras Brasil aumentaba su producción en 86 millones de toneladas, equivalente al 86%, Argentina bajaba su producción en 7 millones de toneladas, con una pérdida del 12%.
En el mismo período, el comercio mundial de poroto de soja aumentaba de 129 a 189 millones de toneladas, un crecimiento de 60 millones de toneladas equivalente al 47%. En este rubro, Brasil ha sido el país con mayor aumento de sus exportaciones de poroto de soja, de 57 a 117,5 millones de toneladas, con un crecimiento de 60,5 millones, equivalente al 106%. Mientras tanto, Estados Unidos y Argentina redujeron sus exportaciones de soja un 5% y un 45%, respectivamente. Brasil pudo aumentar sus exportaciones de poroto gracias al aumento extraordinario de su producción en 86 millones de toneladas y también debido a su menor competitividad como exportador de aceite y harina de soja.
Analizando el comercio mundial de harina de soja en la última década, hubo un aumento de 22 millones de toneladas, de 66 a 88 millones, equivalente al 33%. Estados Unidos aumentó sus exportaciones de harina de soja en 9 millones de toneladas, equivalentes a un crecimiento del 83%, de 10,7 a 19,7 millones de toneladas. Brasil aumentó sus exportaciones en 11,3 millones de toneladas, un 72% más, pasando de 15,6 a 26,9 millones de toneladas. En cambio, la Argentina fue el único país que redujo sus exportaciones de harina de soja en 1,4 millones de toneladas, una caída del 5%, pasando de 30,8 millones a 29,4 millones de toneladas exportadas. Brasil está cerca de desplazar a la Argentina como primer exportador mundial de harina de soja.
Según el análisis, las retenciones a las exportaciones (con una alícuota del 24% vigente) afectaron la competitividad del cultivo de soja, especialmente en zonas alejadas de los puertos donde el costo de los fletes tiene un alto impacto y los rindes promedio no llegan al 50% de los obtenidos en la zona núcleo. La superficie sembrada con soja disminuyó en cuatro millones de hectáreas en esta última década: en 2015 se sembraban 20,4 millones de hectáreas y hoy se siembran 16,4 millones de hectáreas.
En el mismo período, la superficie de girasol aumentó en 1,5 millones de hectáreas, pasando de 1,4 a 2,9 millones de hectáreas. Las retenciones a las exportaciones de girasol son del 4% y se proyecta que para 2028 lleguen a valores de entre el 1% y el 3%.
El Gobierno anunció el cronograma de reducción de las retenciones a la soja, que entrará en vigencia a partir de enero de 2027 para llegar a 2028 con una alícuota del 15%. Con este nivel de retenciones, la soja no podrá recuperar los cuatro millones de hectáreas perdidos en superficie sembrada, según el análisis.
