El oeste de Estados Unidos enfrenta una cúpula de calor con temperaturas de hasta 104°F, mientras el polvo del Sahara llega a Florida y el centro-este del país se prepara para tormentas severas e inundaciones.
Mientras una extensa franja del centro y del este de Estados Unidos enfrentará nuevas rondas de tormentas severas con lluvias intensas y riesgo de inundaciones repentinas, gran parte del oeste y las Llanuras del Norte comenzará a experimentar una ola de calor que se fortalecerá durante el fin de semana. Al mismo tiempo, una nube de polvo del Sahara avanzará sobre el Golfo y la península de Florida, un fenómeno que favorecerá un ambiente todavía más caluroso y peor calidad del aire.
Cúpula de calor en el oeste de EE.UU.
Según indicó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), el oeste de Estados Unidos comenzará a experimentar este viernes un cambio en el patrón meteorológico que favorecerá la formación de una amplia cúpula de calor, un sistema de alta presión que permanecerá prácticamente estacionario sobre la región, atrapará el aire cálido y provocará un marcado aumento de las temperaturas durante el fin de semana.
Las condiciones más extremas se concentrarán desde las Montañas Rocosas hasta sectores del este de Oregón y partes de California, mientras que las zonas más próximas a la costa del Pacífico quedarán relativamente al margen de los valores más elevados.
Para el sábado se prevén temperaturas máximas de entre 90°F (32°C) y más de 100°F (38°C) en amplias áreas del oeste, mientras que el domingo algunas localidades de Montana, Wyoming y las Dakotas podrían acercarse a 104°F (40°C).
El fortalecimiento de esta cúpula de calor también desplazará la corriente en chorro hacia el sur de Canadá, lo que reducirá las posibilidades de precipitaciones sobre gran parte del oeste y favorecerá un ambiente más seco y estable. Como consecuencia, varias ciudades tendrán posibilidades de igualar o incluso superar récords diarios de temperatura, especialmente en sectores de las Montañas Rocosas.
Polvo del Sahara llega a Florida
Según un informe de FOX Weather, una extensa nube de polvo proveniente del desierto del Sahara continuará desplazándose sobre Florida y la costa del Golfo durante el fin de semana. Este fenómeno actuará como una especie de “manta térmica”, que retendrá parte del calor cerca de la superficie. Como resultado, la sensación térmica podrá acercarse a 110°F (43°C) durante los próximos días en distintos sectores de la región.
Además del aumento del calor, el polvo sahariano reducirá la calidad del aire, especialmente para personas con enfermedades respiratorias. El fenómeno también contribuirá a mantener una pausa en la actividad de la temporada de huracanes del Atlántico debido al aire seco que acompaña esta masa de polvo.
Una advertencia por calor permanecerá vigente durante este viernes para toda la península de Florida, mientras el polvo continuará extendiéndose sobre el Golfo y alcanzará sectores del sur de Texas hacia comienzos de la próxima semana, de acuerdo con FOX Weather.
Tormentas e inundaciones en el centro y este de EE.UU.
Según el pronóstico del NWS, un frente de avance muy lento será el principal responsable del desarrollo de varias rondas de tormentas eléctricas desde las Llanuras centrales hasta la zona centro-este del país norteamericano durante este viernes y el sábado. La persistencia de este sistema hará que numerosos núcleos de tormenta recorran repetidamente los mismos sectores, situación que favorecerá acumulados importantes de precipitación.
En buena parte del corredor afectado se esperan varios centímetros de lluvia, mientras que en algunos puntos del centro-este del país podrían registrarse acumulados superiores a cuatro pulgadas (diez centímetros).
El pronóstico oficial mantiene vigente un Riesgo Leve (nivel dos de cuatro) de lluvias excesivas hasta la mañana del domingo debido a la posibilidad de inundaciones repentinas en las zonas donde las tormentas descarguen de manera reiterada.
De acuerdo con el NWS, la combinación entre el frente lento y la elevada humedad atmosférica aumentará considerablemente la probabilidad de precipitaciones intensas.
Tormentas severas amenazan cuatro regiones
El informe diario del Centro de Predicción de Tormentas (SPC) anticipa que durante la tarde y la noche del viernes habrá riesgo de tormentas severas en diferentes sectores del país norteamericano. Las principales áreas bajo vigilancia serán: las Altas Llanuras del sur y del centro; los Ozarks y el valle medio del río Mississippi; los Apalaches centrales y meridionales; y el oeste de la península de Florida.
En las Altas Llanuras, las tormentas se desarrollarán inicialmente sobre terrenos elevados de Colorado y Nuevo México, antes de desplazarse hacia el este. Allí existirán condiciones favorables para la aparición de ráfagas destructivas y caída aislada de granizo de gran tamaño.
En los Ozarks y el valle medio del Mississippi, el ambiente extremadamente húmedo permitirá que durante la tarde aumente la inestabilidad atmosférica. Como consecuencia, varias tormentas podrán organizarse y producir fuertes ráfagas de viento, especialmente entre el final de la tarde y las primeras horas de la noche.
Mientras tanto, sobre los Apalaches, el calentamiento diurno favorecerá el desarrollo de tormentas dispersas que descenderán desde las zonas montañosas hacia áreas más bajas. Algunas de ellas también podrán generar ráfagas severas.
En el oeste de Florida, la brisa marina impulsará la formación de tormentas durante la tarde. La combinación entre aire muy húmedo e inestabilidad favorecerá la aparición de algunas células con vientos intensos, de acuerdo con el pronóstico del SPC.
Riesgo de inundaciones en ocho estados
Además de las tormentas severas, el exceso de lluvia será uno de los principales problemas meteorológicos del viernes. De acuerdo con el pronóstico del NWS, el Riesgo Leve (Nivel dos de cuatro) de inundaciones repentinas abarcará sectores de Pensilvania, Ohio, Indiana, Illinois, Kentucky, Missouri, Tennessee y West Virginia.
En estas regiones serán posibles acumulados generalizados de entre una pulgada (2,5 centímetros) y dos pulgadas (cinco centímetros) de lluvia. Sin embargo, donde las tormentas pasen repetidamente sobre una misma localidad podrían registrarse precipitaciones superiores a cinco pulgadas (12,7 centímetros).
