Siete meses después de su desaparición, la Cámara Federal de Córdoba ordenó que la causa pase al fuero federal al considerar indicios de trata de personas. La joven de 25 años fue vista por última vez en noviembre de 2025.
La Cámara Federal de Córdoba dispuso que la investigación por la desaparición de Delicia Mamani, estudiante de magisterio de 25 años, sea trasladada al fuero federal. La medida se adoptó siete meses después de que la joven fuera vista por última vez, el 21 de noviembre de 2025, en la localidad de Punta de Agua, provincia de Córdoba.
Según la resolución de la Sala B de la Cámara Federal, existen indicios que apuntan al delito de trata de personas. Entre los elementos considerados se mencionan el silencio absoluto de Delicia, la interrupción abrupta de su actividad digital, su situación de vulnerabilidad socioeconómica, registros de movimientos fronterizos contradictorios y la posible intervención de personas con antecedentes de explotación laboral y coerción económica.
La madre de Delicia, María Mamani, recibió un mensaje de texto desde el teléfono de su hija que decía: “Mamita querida, me voy a recorrer el mundo, no me esperes”. Días después, se encontró una carta con contenido similar. La abogada Natalia Lescano, que representa a la familia, afirmó que se intentó “fingir una ida voluntaria de alguien que es mayor de edad”.
Las autoridades identificaron a Cancio Tencuri Flores, esposo de una hermana de Delicia, como una persona de interés en la causa. Según la querella, Tencuri Flores habría presentado una denuncia por desaparición en Jujuy haciéndose pasar por el hermano de la joven. También envió a la madre videos que muestran a Delicia en la terminal de Villazón, Bolivia, filmados desde una pantalla de monitoreo. El Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja, libró una orden de captura contra Tencuri Flores, que hasta el momento no fue ejecutada.
La docente de Delicia, identificada como Mara, señaló que la joven vivía en condiciones de pobreza en un rancho de adobe con piso de tierra, presentaba una discapacidad motriz y tenía una personalidad retraída. La abogada Lescano invocó las 100 Reglas de Brasilia, que establecen estándares para el acceso a la Justicia de personas en situación de vulnerabilidad, para que se actúe con celeridad y perspectiva de derechos humanos.
“Recién ahora la investigación mira hacia una red de trata, donde hay un captor y cómplices. Medio año después estamos mirando allí donde la Justicia debió buscar desde el principio”, declaró Lescano. La docente Mara agregó: “Las personas no desaparecen: en algún lado están”.
