Ubicado a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, Olacapato es una localidad de la Puna salteña que se destaca por su paisaje montañoso, salares y volcanes. Es un punto de paso en la Ruta Nacional 51 y ofrece actividades de observación de la naturaleza.
La provincia de Salta presenta diversas alternativas turísticas durante todo el año. Una de ellas es Olacapato, un pueblo ubicado en el departamento Los Andes, en el extremo oeste de la provincia, dentro de la región de la Puna. Su altura, que supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, lo convierte en el pueblito más alto de Argentina.
Olacapato se sitúa en el corredor que conecta San Antonio de los Cobres con el sector oeste de la Puna salteña. En sus cercanías predominan salares, campos volcánicos y cerros de gran altura, junto a las trazas del Ramal C14 del ferrocarril Belgrano Cargas y zonas de actividad minera.
La actividad principal en Olacapato consiste en la observación del paisaje puneño. Desde el pueblo se pueden apreciar formaciones como el volcán Olacapato, planicies salinas y relieves típicos del Altiplano. Es un punto frecuente de detención para quienes transitan la Ruta Nacional 51. Otro atractivo es el recorrido del área vinculada al ferrocarril Belgrano Cargas, especialmente el Ramal C14, cuyas estructuras y vías representan un elemento histórico del paisaje.
A pocos kilómetros, en el límite con la provincia de Jujuy, se encuentra el Parque Solar Cauchari, el complejo de energía solar más grande de Sudamérica. La gastronomía local incluye platos elaborados con carne de llama y quinua, ingredientes típicos de la zona.
El acceso desde Salta capital se realiza por la Ruta Nacional 51 en dirección a San Antonio de los Cobres. El camino recorre la Quebrada del Toro y asciende de manera progresiva hasta ingresar en la Puna. Desde San Antonio de los Cobres, la RN51 continúa hacia el oeste hasta llegar al pueblo. El tramo final presenta características de alta montaña, con sectores de ripio, escasa señalización y condiciones climáticas que pueden variar por la presencia de nieve, viento o hielo, especialmente durante el invierno.
