Washington y Teherán firmaron un memorándum de entendimiento que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, la suspensión parcial del programa nuclear iraní y el desbloqueo de fondos congelados. El precio del petróleo cayó un 24% y el FMI celebró la medida.
Los mercados recibieron el anuncio de un acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán. El Fondo Monetario Internacional celebró la reapertura de la navegación por el estrecho de Ormuz. El precio del barril de petróleo descendió un 24% y se desactivó el riesgo de una profunda recesión económica global, según informaron fuentes oficiales.
Tras casi cuatro meses de guerra y bloqueo, quedó demostrada la vulnerabilidad energética de numerosos países. Las empresas navieras retoman con cautela el paso por el estrecho. El suministro de hidrocarburos continuará restringido durante un tiempo. Cerca de 40 instalaciones petroleras pertenecientes a diez países sufrieron graves daños durante la guerra.
El acuerdo establece una hoja de ruta con 14 puntos iniciales que podrían ser modificados. El énfasis principal se coloca en la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación; la suspensión parcial del programa nuclear iraní y el desbloqueo de los fondos iraníes congelados. Israel queda fuera de las negociaciones, pero es obligado a implementarlo, según el texto del memorándum.
Las diplomacias de Pakistán y Qatar ayudan en el acercamiento, al igual que las monarquías petroleras. China solicitó que no se interfiera en el proceso negociador. Europa no pudo influir en el curso de los acontecimientos. Las negociaciones se desarrollan en Suiza. La Organización Internacional de Energía Atómica anunció que regresará a inspeccionar las instalaciones nucleares iraníes.
Ante la volatilidad existente en la región, los tiempos electorales en Estados Unidos e Israel están detrás de la trama para arribar al acuerdo. Los estrategas del partido republicano estiman que una distensión en el frente bélico ocasionaría un enfriamiento de la economía antes de las elecciones de medio término del próximo noviembre. Las elecciones israelíes de octubre se convertirán en un referéndum sobre la gestión del primer ministro Benjamin Netanyahu.
En Irán, el conflicto decapitó la cúpula de los ayatollah. Hoy el poder se concentra en manos de la Guardia Revolucionaria, que proclama la guerra eterna contra Estados Unidos e Israel. Sin embargo, algunas voces pragmáticas son proclives a finalizar la contienda y alcanzar un acuerdo, según declaraciones recogidas por agencias internacionales.
De prosperar las negociaciones diplomáticas en Suiza, es probable que se busque un esquema que se asemeje a las negociaciones de 2015 durante la presidencia de Barack Obama. Hillary Clinton publicó un artículo en The Financial Times abogando por incrementar esfuerzos por la paz en Medio Oriente.
