El artista Pedro di Gianni presenta en El Templete de Parque Patricios una obra interactiva que combina la estrategia del ajedrez, la dinámica del metegol y la estética de las justas medievales, con piezas que representan a River Plate y Boca Juniors.
El Metedrez es una obra conceptual del artista Pedro di Gianni que fusiona el metegol, el ajedrez y las justas medievales. Se exhibe en El Templete de Parque Patricios (Av. Caseros 3250, Ciudad de Buenos Aires) del 3 al 31 de julio, de lunes a viernes de 9 a 16 horas.
El juego se desarrolla sobre un tablero de ajedrez con cuadrados blancos y negros. El objetivo es introducir la pelota en el arco rival sorteando las piezas adversarias. Los equipos están divididos en River Plate y Boca Juniors. Las piezas se describen con terminología nobiliaria y bélica: los peones actúan como escuderos bajos, los alfiles como escuderos altos, y los reyes son las piezas centrales.
El Metedrez incluye elementos adicionales que los jugadores pueden utilizar: ballestas y puntines (armas de asedio que arrojan proyectiles de madera), el Cabeceador (una catapulta construida con un casco militar del siglo XX), el Lanius Goikotxea (elemento arrojadizo para interceptar el balón, en referencia al defensor vasco Andoni Goikoetxea) y el molinete (máquina de asedio de uso opcional).
Destaca la Manus Dei (La Mano de Dios), una pieza de madera con forma de puño cerrado en homenaje a Diego Armando Maradona, cuyo uso está limitado a una vez por campeonato. El trofeo máximo es La Inmaculata, una pelota que descansa en un porta-pelota llamado Sagrario o Tabernáculo. Para resolver controversias existe el Arbitrium, una balanza de madera y metal utilizada por el árbitro.
La exhibición incluye una historia de ficción arqueológica que sitúa el origen del juego en excavaciones realizadas en el antiguo Barrio Sur (San Telmo, La Boca y Barracas), con el kilómetro cero frente a la Iglesia de San Juan Bautista en Montserrat. La obra está enmarcada por la impronta de Jorge Luis Borges, citando su frase: «No hay un palmo de Buenos Aires que pudorosamente, íntimamente, no sea, sub quadam specie aeternitatis, el Sur».
