Melisa Heredia, madre de Agostina Vega, se expresó públicamente sobre el crimen de su hija, ocurrido en Córdoba. Fue aceptada como querellante en la causa que investiga a cuatro detenidos.
La mamá de Agostina Vega, Melisa Heredia, habló por primera vez tras el femicidio de la adolescente de 14 años. En declaraciones a TN, se refirió al trabajo del fiscal Raúl Garzón y a los cuatro detenidos: Claudio Barrelier, su pareja Marianela Palmero, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani.
“Les tienen que dar perpetua, porque me hicieron un daño enorme. Yo a mi hija no la voy a ver más. La extraño todos los días de mi vida. Mi hija vivía conmigo desde los cuatro años”, afirmó Heredia.
La madre también se pronunció sobre versiones difundidas acerca de su hija y de ella misma: “Todo lo que se ha dicho son mentiras de mi hija. Me la han tratado de todo a mi hija. A mí también. La gente que opina por opinar sin saber la verdad, porque nadie sabe la verdad. Solamente yo, mi familia y mi abogado sabemos la verdad. No entiendo por qué han sido tan crueles conmigo y con mi hija. A mí me destrozaron la vida. Yo no le deseo a nadie pasar por lo que yo he estado pasando. No le deseo ni siquiera a mi peor enemigo que pase por esto”.
Heredia declaró que no conoce los detalles del crimen: “Yo no sé detalles de lo que le pasó a mi hija. Solo sé que este tipo me la mató, me la violó. Pero más que eso, no sé. No quiero saber”.
Señaló el impacto en su familia: “En mi casa estamos todos con tratamiento psicológico, porque yo era la única de mis seis hermanos que tenía hijos. Mi hija y mi hijo son los únicos dos sobrinos, únicos dos nietos. El daño que nos han hecho es irreparable, porque no vamos a ser nunca la misma familia que éramos”. Reveló que Agostina cumpliría 15 años este mes y que ya tenía organizada su fiesta.
Según los investigadores, el femicidio se construyó sobre un vínculo de confianza que Barrelier tenía con Agostina, a quien la joven consideraba su “padrastro”. La reconstrucción judicial indica que el 23 de mayo, tras un partido de fútbol y un cumpleaños, Barrelier convenció a la adolescente de encontrarse esa noche con el pretexto de preparar un regalo para su madre. A las 22.35, Agostina dijo a su madre que iba a la rotisería de su abuelo, pero tomó un remise hasta la intersección de Mariano Fragueiro y Juan del Campillo. En un audio enviado a amigas, la joven dijo: “Tengo que ir con el novio de mamá para hacerle una sorpresa a mi mamá. Me tengo que escapar”.
Heredia relató cómo vinculó a Barrelier con la desaparición: “Cuando el remisero me llama por teléfono y me dice que la había dejado, que la había dejado a mi hija ahí, en esa ubicación… yo ahí nomás me fui a la comisaría y amplié la denuncia. Di nombre, di apellido. Di donde vivía, la dirección de él”. Cuestionó los tiempos de la investigación inicial: “Me tuvieron de las cuatro y media de la mañana hasta casi las nueve de la mañana para tomarme la denuncia”.
Sobre Barrelier, Heredia afirmó que lo consideraba un amigo y que nunca sospechó de él: “Vos podés pensar que es tu amigo, que nunca le va a hacer daño a tu hija, a tu hijo”. Mencionó que Barrelier tenía una denuncia previa por violencia de género, pero que en su entorno lo atribuían a “una cama política”.
En relación a la imputada Marianela Palmero, los investigadores destacaron un mensaje que ella envió a Barrelier la noche del crimen: “¿Qué fue ese grito?”. Pericias acústicas determinaron que desde distintos sectores de la vivienda era posible escuchar lo ocurrido en el dormitorio donde Agostina fue asesinada.
Heredia sostuvo: “Para mí hay más involucrados. Mi hija pidió ayuda y nadie hizo nada. ¿Cómo nadie va a escuchar a una nena de catorce años los gritos?”. También apuntó contra Ricardo Moreno: “Al que más quiero preso es a Moreno, porque él le pagaba todo lo que él hacía, todas las maldades que él hacía se las pagaba a él”.
