El hijo de la actriz y conductora fallecida el 26 de junio en un accidente de tránsito utilizó sus redes sociales para expresar su gratitud y compartir un mensaje de despedida.
Luego de asistir al velatorio y entierro de su madre, Ernestina Pais (1972-2026), en el Cementerio de la Chacarita, Benicio Guyot, de 22 años, publicó un mensaje en sus redes sociales para agradecer el apoyo recibido.
En su cuenta de Instagram, Guyot compartió primero una fotografía reciente de su madre, acompañada de un emoji de corazón rojo. Posteriormente, en otra historia, escribió: “Gracias a todos por los mensajes hermosos”, junto a una selfie suya y cinco emojis de corazón.
La actriz y conductora falleció el viernes 26 de junio luego de que un tren de la Línea Mitre embistiera el auto que conducía en un paso a nivel de Martínez, partido de San Isidro.
El día posterior al accidente, Guyot había publicado un mensaje en el que expresó: “Hay cosas que me encantaría decirte que se las llevará la eternidad. Hay momentos dentro de mí que mi cerebro jamás olvidará”. En ese texto, acompañado por una foto de su niñez junto a su madre, agregó: “Tus te amo pegajosos y constantes, los voy a tener siempre muy cerquita. Creo que no hubo un solo día donde no haya escuchado, con esa voz tan peculiar que tenías, un te amo hijo”.
Guyot también destacó el vínculo que los unía: “Nunca pretendiste ser algo que no eras. Siempre tuviste pasión por todo lo que hiciste, algo que muchos mueren sin sentir y vos lo hacías con toda plenitud”. Y concluyó: “Estabas llena de alegría. Yo era tu todo y aunque me costaba admitírtelo y quizá nunca lo hice, vos el mío también”.
“Eras muy clara con tus ideales, deseos y goles. Tus rebeldías tenían propósito porque siempre luchaste por hacer que todo lo que toques o alcances, mejore. Tu ida no es como una común. Me aparecés en la tele, en las noticias, en los foros. Escapar esta pérdida va a ser difícil”, afirmó.
Finalmente, describió cómo recordará a su madre: “Con esa sonrisa de cachete a cachete que podía iluminar hasta la habitación más oscura, te voy a recordar. Con esa carcajada que se escuchaba desde la otra punta de la casa, te voy a recordar. Con esas ansias de verme bien a pesar de todos mis errores, te voy a recordar. Con esa niña que vivía en tu interior, te voy a recordar”. Y cerró: “Sos, fuiste y serás eterna. Te amo mamá”.
